Un juez descarta que la plantilla de Emvisesa esté sobredimensionada

  • El fallo declara improcedente el despido de un directivo pero no ve motivos políticos.

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La plantilla de la empresa municipal de Vivienda, Suelo y Equipamiento de Sevilla (Emvisesa) no está sobredimensionada. A esta conclusión ha llegado un juez de lo Social que ha declarado improcedente el despido de un directivo de esta empresa, al constatar que aunque la empresa alegó un despido objetivo por causas organizativas, la nueva estructura implantada por el PP tras ganar las elecciones municipales no eliminó las áreas de dirección de la empresa.

Los despidos en Emvisesa fueron objeto en su día de un cruce de acusaciones entre el equipo de gobierno local, que los justificó por la crisis económica y el descenso de la actividad, y el PSOE, que alertó de un "desmantelamiento" de las políticas de vivienda pública en la ciudad.

La sentencia del juzgado de lo Social número 2 ha declarado improcedente el despido de Manuel Vicente B. L., que fue director del área de Proyectos y Rehabilitación hasta el 23 de septiembre de 2011, y al que Emvisesa deberá ahora readmitir o pagarle una indemnización.

El trabajador alegó que había sido despedido como "represalia" por haber intercedido en favor de los aparejadores y también por motivos ideológicos, al haberse producido el cambio de partido en el gobierno municipal.

Emvisesa, por su parte, alegó que el despido estaba perfectamente justificado "por causas objetivas de tipo organizativo", ante la necesidad de reestructurar el organigrama de la empresa debido al descenso de la actividad por la crisis económica.

A este respecto, la empresa alegó que se había producido un sobredimensionamiento de la plantilla desde el año 2002, cuando Emvisesa contaba con 55 empleados, hasta alcanzar los 111 que había en 2011. El juez señala que, si bien ese incremento de la plantilla es cierto, también lo es que el importe neto de la cifra de negocios ha pasado de los 2,3 millones hasta los 63,4 millones, es decir, se ha multiplicado por 26.

En cualquier caso, el magistrado advierte que, aunque la empresa alegó causas organizativas para llevar a cabo el despido, la nueva estructura directiva "no elimina áreas de dirección, sino que las redenomina y cambia de funciones y, lo que es más significativo, no da lugar a una disminución del personal directivo", que se mantuvo con cuatro directores de área, por cuanto tras el despido de Manuel Vicente B. L. se nombró a uno nuevo.

El juez descarta en la sentencia que el directivo haya sido represaliado por actuar en defensa de los trabajadores o que fuese discriminado por motivos políticos, dado que "no consta acreditada ni la militancia del actor en el PSOE ni su ideología o simpatía política, en atención a ser militante o simpatizante del partido político antagónico del que actualmente gobierna el Ayuntamiento".

La sentencia declara improcedente el despido, al no haber acreditado de los hechos probados "la razonabilidad ni la proporcionalidad" del mismo.

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