El 'precio' del edil se encarece

  • ¿A quién beneficia la reducción de 33 a 31 concejales en la capital? Si se hace un ejercicio, hoy ficción política, los repartos resultantes son dispares e incluso se dibuja un escenario muy complejo

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SEVILLA se estanca. El dato es objetivo y se refiere a la población. La caída en el padrón comenzó hace unos años y se ha ido acentuando durante el mandato de Juan Ignacio Zoido, que ya dio la voz de alerta cuando estaba en la oposición. El descenso preocupa. Hasta el punto de que en su última revisión -datos que aún no son oficiales pero ha confirmado el propio alcalde- la capital ha bajado de esa barrera psicológica de los 700.000 habitantes y retrocede hasta niveles de 1996, casi dos décadas atrás.

En concreto, el padrón municipal se sitúa en 697.000 habitantes, tal y como adelantó esta semana este periódico. Para el alcalde esta bajada se explica en un contexto nacional, donde prácticamente todas las capitales pierden población. Y donde no sólo los inmigrantes, también muchos jóvenes, hacen las maletas.

Los cambios que conlleva esta pérdida de población suelen provocar grandes tensiones políticas, pues se pone en juego la financiación. A Zoido, de momento, no le preocupa porque Sevilla no perderá su condición de ciudad más poblada de Andalucía, ni su estatus de gran ciudad y si los ingresos que proceden del Estado descienden, será algo mínimo. Pero hay algo más, el Pleno del Ayuntamiento de Sevilla contará a partir de la primavera de 2015 con 31 concejales, en lugar de 33.

La cuenta se hace con el criterio que marca el artículo 179 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General y tiene que ver con el padrón: 25 concejales por tener hasta 100.000 habitantes, más uno adicional por cada 100.000 o fracción, añadiéndose uno más cuando el resultado final fuese par, para evitar empates que bloqueen a los ayuntamientos.

¿Cómo afectará la pérdida de dos ediles al reparto en la Plaza Nueva? Los expertos consultados aseguran que la respuesta obliga a analizar la controvertida Ley D'Hont, un método muy extendido en todo el mundo que fija la forma de repartir un número fijo e indivisible de escaños de manera proporcional y redondear de la forma más equitativa. Sin entrar con detalle en los pros y contras de esta regla, es cierto que dicho redondeo suele favorecer a las fuerzas más votadas. Así, en las últimas municipales, si el PP necesitó 8.300 votos de media para conseguir cada concejal, el PSOE pagó cerca de 9.000 votos y hasta 12.000 Izquierda Unida. No todos los concejales tienen el mismo precio y hay barreras de entrada para partidos pequeños, pues la ley establece que no se tienen en cuenta las candidaturas que no obtengan, al menos, el 5% de los votos válidos emitidos en la circunscripción, explica Antonio Hernández, socio de Dialoga Consultores. Por ello, el PA, en las pasadas municipales, se quedó fuera por poco más de mil votos. El primer edil es el más caro, luego hay rebajas. Sevilla ha perdido un 1% de población y perderá un 6% de concejales. "Esto hace que cada concejal vaya a resultar más difícil de conseguir", explica el consultor.

¿Y cómo afecta eso realmente? Cualquier ejercicio que se haga, según los expertos, es política ficción. Sin contarlo como algo válido, pues habría que considerar también en qué segmentos de población se ha producido la baja del padrón, practicar extrapolando esta nueva realidad a los resultados de las últimas elecciones sirve como ejercicio. Básicamente, para comprobar que el escenario que se presenta en las municipales de 2015 es bastante incierto.

Hernández se presta a esta actividad didáctica. Si se mantuviera el mismo resultado de las municipales de 2011, en el nuevo escenario de los 31 ediles, el PP perdería dos concejales, pero seguiría manteniendo la mayoría absoluta. Eso sí, cada edil le costaría más caro. Si se toman como referencia las europeas del pasado mayo, el PSOE y el PP obtendrían el mismo número de concejales, 11. Y lo mismo ocurriría con IU o fuerzas como UPyD, o Podemos, que podrían entrar con tres concejales cada uno. Es el reparto más complejo para alcanzar la gobernabilidad en el Ayuntamiento. Si el ejercicio se hace con los resultados de las municipales de 2003 y 2007, tanto el PSOE como el PP perderían un concejal; IU se mantendría con tres.

En resumen, no hay un escenario ni único ni claro. Sí la percepción generalizada de que 31 concejales, en lugar de 33, puede dar ventaja al más grande, en este caso sería el PP. Por cierto, ¿será por eso que la segunda campaña anunciada por Zoido para aumentar el padrón ha pasado con más pena que gloria? ¿No ha hecho nada el alcalde? Sí, bajar algunos impuestos, lo que se suponía un atractivo para que los ciudadanos se quedaran en Sevilla. Claro que, para hacerlo y beneficiarse de estas rebajas fiscales, hay que tener un techo en el término municipal. Y el acceso a la vivienda es un tema mal resuelto. Quizás es por donde habría que empezar.

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