"Hay una relajación en la Justicia en los casos de abusos sexuales"

  • La familia de una niña cuyo presunto abusador permanece fugado denuncia que "no se ponen los medios suficientes" y pide que se dé prioridad a estos sucesos

"Un caso de abusos sexuales no es como un accidente de coche, pero la Justicia lo trata como tal y no pone los medios necesarios para que no se den nuevos casos. Existe una cierta relajación sobre este problema". Miguel Ángel Fuentes, el padre de la pequeña que fue presuntamente objeto de abusos sexuales por un hombre que permanece fugado desde hace más de un año tiene su propia explicación para una situación que ha saltado ahora a la luz pública por sus similitudes con el caso de la pequeña Mari Luz. "Ahora mismo está libre una persona que aparentemente es normal, pero que detrás de esa normalidad estará tratando de hacer lo mismo que le hizo a mi hija", advierte.

El sospechoso, F.N., de 42 años, permanece en paradero desconocido desde diciembre de 2006, cuando se le iba a comunicar la incoación de un sumario por un delito de agresión sexual. Este presunto abusador se encontraba en situación de libertad tras depositar una fianza de 24.000 euros porque la Fiscalía consideró en su momento que no existía riesgo de fuga "a pesar de que presentamos varios escritos advirtiendo que esta persona estaba jugando con la Justicia y que estaba precisamente preparando su fuga", explicó el padre de la pequeña.

Desde entonces, los intentos por localizarlo han sido inútiles, "a pesar de que incluso este hombre acudió a una oficina del Inem en Málaga para pedir el subsidio de desempleo y se lo concedieron, aunque todavía no lo ha cobrado". Miguel Ángel Fuentes considera que se están haciendo esfuerzos "pero ni mucho menos son los necesarios porque están tratando el caso como si fuera una pelea ocurrida tras un accidente y no es lo mismo". Éste es, a su juicio, el gran problema que tiene hoy en día la Justicia y que le impide ser más efectiva en situaciones como la que vive su familia en la actualidad: "La Justicia se encuentra actualmente en una fase de homogeneización de todos los delitos y todos los delitos no son iguales. Cada uno necesita un seguimiento distinto y no hay medios suficientes para hacerlo". Una prueba de ello es el propio proceso de investigación del caso, "en el que tardaron un año en pedir una prueba de ADN a mi hija y seis meses para tener los resultados".

Miguel Ángel Fuentes mantiene que se ha sentido muy identificado con el caso de la pequeña Mari Luz "porque nos hemos encontrado en la misma situación de indefensión. En mi caso, este hombre salió a la calle a los ocho días y estuvo insultando a mi mujer y desafiando a todo el mundo". De la misma forma, confía en que el caso Mari Luz cambie esta situación "y que se dé una mayor prioridad a este problema". Y finaliza con un recordatorio: "Este tipo de personas siempre terminan matando a una de sus víctimas. Al final, aquella que se le resiste y que puede ser un testigo es asesinada".

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