Una vuelta de tuerca

  • En recientes actuaciones se han suprimido 70 patios ilegales · En Martínez Montañés, la barriada más deprimida, se rehabilitarán 74 bloques

"Aquí todo son ensayos, hasta la Policía autonómica". José Carmona (Sevilla, 1962) estuvo 12 años trabajando con programas de jóvenes desempleados. Llegó al Comisionado del Polígono Sur en 2004. Lleva el proyecto de Inserción Sociolaboral y Promoción a la Iniciativa Económica.

Antonio Rodrigo Torrijos, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, tiene dos despachos. En el oficial hay un retrato de la Pasionaria y la bicicleta junto a la mesa de trabajo. El otro despacho es oficioso y sentimental. El munícipe fue en el mandato 2003-2007 delegado del distrito Sur y de Empleo. Ambos cometidos se fundieron para comprometerse en impulsar el Plan Integral. "¿Por qué un Plan Integral?", dice Torrijos. "La experiencia nos enseña que se había invertido, y mucho, pero sin criterio".

Para evitar ese desgobierno de taifas, Torrijos impulsó la fórmula de la autoridad única. Admite su fracaso en ese anhelo. "No salió, al Comisionado se le llama autoridad única pero no es tal, porque en realidad en el Polígono Sur manda la Junta". Cuando el Plan Integral sentó las cuatro patas de este ambicioso banco, definió sus prioridades: empleo, educación, sanidad y urbanismo "en el sentido más amplio de la palabra". Con esos elementos, Torrijos enuncia su particular diagnóstico. "La delincuencia tiene su origen en la marginalidad y la exclusión social; éstas vienen de la pobreza, que a su vez procede del desempleo. Hay que abordar el origen de todos los fenómenos y no sólo sus consecuencias".

Es habitual la presencia de vehículos de la Policía (tanto Nacional como Local) y de la Guardia Civil en el Polígono Sur. "Hay que decir bien alto", explica Torrijos, "que el territorio que más ha contribuido a la disminución de la inseguridad en Sevilla ha sido el Polígono Sur. ¿Eso quiere decir que en el Polígono Sur no hay inseguridad? Falso. Hay muchísima. Últimamente se han requisado más de 250 vehículos, muchos de alta cilindrada. Se han hecho docenas de intervenciones policiales, algunas aéreas con las que se han suprimido cerca de setenta patios ilegales".

El antiguo delegado del Distrito se imagina en el futuro "un barrio con amplias avenidas. Un Polígono habitable, regularizado, con inversiones relacionadas con el sector terciario". "Cuando la gente del barrio busca trabajo, nunca dicen que viven en el Polígono Sur. Está estigmatizado. Eso lo estamos combatiendo, porque hemos huido de un planteamiento de despotismo ilustrado de todo para el Polígono pero sin el Polígono. Aquí no se hará nada sin ellos. La prueba inequívoca del éxito del Plan integral será, suena duro decirlo, cuando haya especulación". El tema de la vivienda es crucial y se está procediendo a normalizar la adjudicación de los pisos. "Los traspasos se hacían casi siempre sin escrituras y no se sabía quién era el dueño".

Hay muchos proyectos, muchas iniciativas, pero la realidad en esta zona rompe todos los dictámenes. "Había que inventar algo nuevo para una realidad nueva", dice José Carmona en su despacho de la caracola del Comisionado que dirige Jesús Maeztu. "El Plan Integral es un instrumento de respuesta. Después de treinta años, ha habido cinco planes y ninguno dio con la clave". Una zona que fue del extrarradio, que se configuró, dice Carmona, "como una bolsa de los problemas que genera el modelo de desarrollo de la sociedad. La paradoja es que por el crecimiento de la ciudad en los últimos 20 ó 25 años, el Polígono Sur se ha convertido en zona estratégica, en el centro del sur del área metropolitana".

Quedan los muros de separación (vía del tren, muro de Hytasa, SE-30), pero el Polígono Sur ya está dentro de la ciudad. La complejidad de sus problemas, la procedencia de aluvión de casi todos sus habitantes, obliga a respuestas nada convencionales. La Consejería de Gobernación aporta recursos humanos y materiales con un sentido transversal de sus competencias; la Consejería de Obras Públicas tiene protagonismo central a través de la Empresa Pública del Suelo puesto que de las 10.000 viviendas que existen en el Polígono, 7.500 son de titularidad de la Administración en distintos modos de tutelaje: propiedad, alquiler, compraventa.

La palabra empresa era una rareza en el Polígono Sur y ahora es fundamental. Se han puesto en marcha conceptos novedosos como empleo protegido y cláusulas sociales, una premisa en virtud de la cual las empresas que trabajen en esta zona deben procurar que la obra sea rentable no sólo económica sino socialmente.

"Se encendieron todas las alarmas", cuenta Carmona, "cuando para la rehabilitación de un bloque de la barriada Martínez Montañés, el primero que se va a entregar, sólo se presentó una empresa de inserción, la única que licitó". Sólo en la barriada Martínez Montañés, la más deprimida del Polígono, la que cuenta con los mayores focos de conflictividad (Las Vegas) se rehabilitarán 74 bloques. Un Escorial en toda regla. "La intención", asegura Carmona, "es que se incorporen empresas más normales, mercantiles para entendernos. En foros como Gaesco empiezan a sonar estas empresas y proyectos del Polígono Sur como un sitio donde se puede trabajar, hacer obras y ganar dinero".

El Polígono Sur es el único barrio que figura en los nueve proyectos Atipe (Acciones Territoriales Integrales Preferentes de Empleo) de intervención en zonas deprimidas junto al Bajo Guadalquivir, Bahía de Cádiz, Campo de Gibraltar, Valle del Guadiato, comarca de Guadix, Sierra de Segura-El Condado, zona minera de Huelva y la ciudad de Córdoba.

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