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Un gran plan trabajado a medias

  • El Sevilla logra ahogar al Barça con robos arriba, algunos con presión a muy alta intensidad, pero (aunque los goles los encontró así) gestionó fatal las situaciones de superioridad numérica

Un gran plan trabajado a medias Un gran plan trabajado a medias

Un gran plan trabajado a medias

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El Sevilla de Montella le jugó un partido muy inteligente al Barcelona, lo sorprendió, lo puso contra las cuerdas cada vez que quiso, pero no completó el círculo a la hora de hacer el lazo. Trabajó, además muy bien, la presión adelantada, la presión orientada hacia sus intereses, de muy alta intensidad en determinados momentos que le dio dos goles, uno de ellos además con la guinda que buscan los entrenadores: presionar en una banda para provocar el error, el robo y cambiar rápido hacia la otra para finalizar por el ala contraria. Pero dejó muchas dudas en cuanto a si el técnico italiano había trabajado durante la semana la otra parte del plan, puesto que si éste consistía en provocar pérdidas al rival en salida para generar situaciones en ataque de superioridad numérica (4vs3, 3vs2, 2vs1 y hasta 1vs1 con el portero) en muchas ocasiones los errores fueron más allá de una mala ejecución individual, sino que simplemente, no iban bien gestionadas, como si no se hubieran trabajado.

Eso llevó al Sevilla a perder un partido que tenía ganado, porque el empate sabe a derrota cuando un equipo ha disfrutado de hasta 7 u 8 ocasiones claras clarísimas de gol en contraataques con el rival entregado.

Eso y también (otro error de gravedad) una mala gestión de control de partido ya con el 2-0 y -normal- Messi en el campo. La jugada en el minuto 87 con Escudero avanzando por la izquierda y Muriel esperando a llevarla al córner fue fatídica. El balón nunca llegó al colombiano, sino que el lateral buscó el ataque por dentro y el balón acabó en un córner del Barça. Un córner que fue la llave de la reacción culé, el 2-1.

Defensa

El Sevilla salió a ahogar al Barça en su campo y lo llegó a conseguir como no lo ha hecho nadie en esta Liga. Presionó la salida de balón y lo hizo en determinadas situaciones con un trabajo a muy alta intensidad en la izquierda, donde Escudero apretaba de verdad. Fue el origen del 1-0 previo cambio de N'Zonzi (pese a su pase en semifallo) a la banda opuesta: Navas, Correa y pase al Mudo a pierna atrasada para dificultar el despeje.

Montella ordenó una gran presión y los jugadores la ejecutaron muy bien. Entre Banega (12), N'Zonzi (11) y Franco Vázquez (9) firmaron más de un tercio de las recuperaciones del Sevilla, lo cual indica que robaba muy arriba. Incluso el segundo gol también llegó por esta vía, en una presión del frente de ataque que acabó en pérdida de Ter Stegen.

Eso sí, estaba cantado que Valverde iba a apelar a Messi y había que estar preparado para cuando ello ocurriera. Con el argentino al Barça le empezaron a aparecer los espacios al atraer con sus conducciones a defensores. Eso y el cansancio por el grandísimo desgaste realizado, tanto en la presión como en las carreras hacia delante, fue metiendo al Sevilla atrás.

Ataque

Primero fue la inocencia de los tiros para acabar firmando una antología de cómo no se deben gestionar las transiciones defensa-ataque. Ni movimientos, ni arrastres... ¿de verdad se trabajó?

Virtudes

Gran trabajo de orden y presión.

Talón de aquiles

Faltó conciencia de ganador.

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