Presentan el primer satélite espacial de una empresa española

  • Pedro Duque presentó el 'Deimos I', cuyo coste supera los 30 millones de euros

El astronauta español Pedro Duque, director general de la compañía de Deimos Imaging, presentó ayer en Inglaterra el Deimos I, primer satélite espacial de observación de la tierra de una empresa española, el mismo será dedicado a ofrecer servicios comerciales sobre todo a los sectores agrario y medioambiental.

Duque hizo la presentación del Deimos I conjuntamente con la compañía británica que lo construyó, Surrey Satekkite Technology Limited (SSTL), con sede en Guildford, al suroeste de Londres.

Deimos I es una plataforma espacial automática de pequeño tamaño (60 x 60 x100 centímetros y 89 kilos de peso) y última tecnología que proporciona imágenes ópticas e infrarrojas adaptadas al estudio de cubierta vegetal terrestre y que consta de un satélite con un sensor óptico multiespectral que tendrá un barrido de más de 600 kilómetros.

El satélite español se enviará al espacio, mediante un cohete ruso, desde Baikonour (Rusia), junto con el UK-DMC2, propiedad de SSTL, con lo que estas dos empresas se convertirán en las primeras en Europa con satélite propio.

Deimos Imaging, empresa ubicada en el parque Tecnológico Boecillo (Valladolid), se convierte en la primera empresa privada de Europa que operará su propio satélite de observación de la tierra. "Somos la primera compañía española con satélite de observación de la tierra y la única que ofrecerá todo el proceso completo al cliente, es decir, desde la captación de las imágenes desde el espacio, a su procesado en tierra y el paquete final para el usuario, con informes y recomendaciones", explicó Duque.

El astronauta, que pidió una excedencia de la Agencia Espacial Europea para dedicarse a este proyecto, se mostró muy entusiasmado con la idea de "tomar cosas que se han inventado para el espacio y traerlas para el uso general".

El satélite servirá para dar apoyo a la planificación de riegos, controlar la explotación de los acuíferos, el seguimiento de una sequía; la localización de daños por heladas o granizo, detectar vertidos y áreas inundables, así como analizar el éxito de la regeneración de zonas quemadas y la detección de incendios forestales o de plagas, entre otras.

Las zonas de interés preferencial del Deimos I, cuya vida operacional es de cinco años, son España y Portugal, países que puede cubrir dos veces en una semana, mientras que para la cobertura total de Europa, se tomaría 10 días. Además, se integrará en un grupo orbital denominado Disaster Monitoring Constellation (DMC), auspiciado por la SSTL, que está formado por satélites del Reino Unido, Turquía, China, Nigeria y Argelia.

Gracias al uso combinado de todos los satélites, la integración en esa constelación internacional permitirá una capacidad única de observación de la Tierra, con más de una visita diaria a cualquier lugar del globo.

"Con este reto, España se sitúa a la vanguardia en el uso del espacio para la agricultura de precisión, el seguimiento de desastres naturales, el cambio climático y el medio ambiente", destacaron los directivos de la compañía que presentó el satélite.

Este proyecto supuso una inversión directa que supera los 30 millones de euros.

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