Un cajero automático para medicamentos de uso hospitalario

  • El Hospital Gregorio Marañón de Madrid instala este pionero sistema, primero en entrar en funcionamiento de Europa, para pacientes con enfermedades crónicas que no pueden comprarlos en farmacias convencionales.

El Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha instalado un cajero automático de medicamentos para pacientes externos con enfermedades crónicas que no pueden comprarlos en farmacias convencionales, un sistema pionero en Europa con el que el centro asegura que ahorra tiempo y costes. Para poner en funcionamiento esta máquina, con un aspecto muy similar al de un cajero automático, los pacientes sólo deben acercar la receta al lector de código de barras.

La diferencia con los cajeros automáticos es que en estas máquinas no hay dinero de por medio porque, según han explicado responsables del Gregorio Marañón, los pacientes "no pagan en ningún caso por la medicación" al corresponder a tratamientos hospitalarios con prescripción médica. En menos de 40 segundos el medicamento solicitado llega a manos del usuario a través de una cinta transportadora que está enlazada con dos robots ubicados en un edificio anexo al Servicio de Farmacia del hospital, que a su vez están conectados con los siete puntos para la atención personalizada de pacientes externos que hay en el centro. Tanto la máquina como los robots están integrados en el sistema de información clínica del hospital y, según el Gregorio Marañón, ofrecen "un mayor control, seguridad y eficiencia" en la gestión de los medicamentos.

La responsable de logística del Servicio de Farmacia, Ana Herranz, ha explicado que este sistema se ha instalado "para asegurar que cada paciente recibe exactamente la medicación que tiene prescrita" y ha destacado la mejora que ha supuesto en la gestión del almacén. En las farmacias madrileñas ya se están aplicando tecnologías para "automatizar" y "controlar" la gestión de medicamentos de régimen ambulatorio, por lo que para el director general del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, Carlos Ibáñez, la única novedad es que ahora este sistema se ha extendido a los fármacos de uso hospitalario.

"Tenemos que vigilarlo para que los colegiados de las farmacias hospitalarias cumplan con sus funciones", ha declarado a Efe Ibáñez, quien ha instado a que sigan pendientes de la verificación, la dispensación y el control de los medicamentos y "no sean suplantados por una máquina", algo que ha descartado que esté ocurriendo en el Gregorio Marañón.

De hecho, el centro ha querido dejar claro que los 'robots' están supervisados "en todo momento" por los farmacéuticos que trabajan en el Servicio de Farmacia del hospital. Asimismo, el Hospital Gregorio Marañón ha explicado que este sistema, que se trata "de la primera experiencia de estas características en Europa", sólo se utilizará "en aquellos casos en que las características del paciente y el tipo de tratamiento lo permitan".

Además, según han comentado a Efe fuentes del centro, los pacientes integrados en este sistema "pueden elegir" si quieren utilizar las máquinas "para ganar tiempo y autonomía" o seguir solicitando los medicamentos personalmente a los farmacéuticos de la Unidad de Pacientes Externos del Servicio de Farmacia del Hospital Gregorio Marañón. En esta unidad, que gestiona ya más del 50% del gasto en medicamentos del hospital, se atienden diariamente a más de 250 personas con tratamientos crónicos que no requieren ingreso hospitalario pero sí un estrecho seguimiento farmacoterapéutico.

Una de sus principales funciones, como indica el centro, es ofrecer información y asesoramiento a los pacientes sobre la correcta administración de los medicamentos, el manejo de efectos adversos e interacciones, así como otras recomendaciones para facilitar su "adherencia y eficacia".

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