La malaria podría rebrotar en Andalucía con el calentamiento global

  • Investigadores de la Universidad de Sevilla están estudiando las posibilidades de un rebrote de la enfermedad conocida en España como paludismo o malaria en la zona occidental de Andalucía como consecuencia del calentamiento global

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En el mundo científico, según asegura el profesor de la Hispalense y responsable del proyecto, Arturo Sousa Martín, existe un "encendido debate entre los que aseguran que el Calentamiento Global aumentará las posibilidades de rebrote de malaria en algunas zonas del mundo, y los que opinan que no tiene especial relevancia", informó la institución académica en un comunicado.

En el caso de España, y en concreto en Andalucía, "no existen motivos para la alarma, debido principalmente al desarrollo del sistema socio-sanitario español y a las condiciones de higiene imperantes", matiza Arturo Sousa.

En concreto, la zona del litoral de Huelva podría ser más propensa a un rebrote de malaria debido a tres factores: fue de los últimos lugares en los que se dio un caso de malaria en toda España, donde la Organización Mundial de la Salud no certificó su erradicación hasta 1964; existe gran cantidad de humedales con características óptimas para la reproducción de los mosquitos posibles portadores del parásito; y es una zona de tránsito de inmigrantes provenientes de regiones con un alto porcentaje de infecciones de malaria.

Por ello, los objetivos del grupo pasan por testar y comprobar todas las hipótesis posibles, con objeto de prevenir cualquier situación infecciosa importante. A grandes rasgos, estos científicos analizan los datos de esta patología en el litoral onubense desde el siglo XVIII al XX, además de estudiar su posible relación con los numerosos humedales de la zona y con los cambios climáticos recientes.

La malaria, considerada la principal patología parasitaria del mundo, ya que afecta a más de 100 países y mata cada año entre 1 y 3 millones de personas, es una enfermedad febril provocada por un protozoo, que infecta al ser humano a través de un mosquito Anopheles. Existen diversos tipos de malaria, que se dividen entre la autóctona (indígena), por transfusión o transplante (inducida), de aeropuerto o la que más preocupa al grupo: la malaria introducida.

Esta última se produciría por la picadura a personas sanas de los mosquitos presentes en los humedales de nuestra región, los cuales previamente han adquirido el protozoo al picar a personas portadoras que provienen de latitudes endémicas. En este caso, los mosquitos autóctonos serían receptivos a parásitos de cepas tropicales. Como consecuencia, los investigadores de la Hispalense no descartan la aparición de pequeños brotes de este tipo de malaria.

Uno de los argumentos de los defensores del cambio climático como factor primordial en la aparición de la malaria, se cimienta en la aparición de la enfermedad en zonas de Ruanda o Kenia, y su expansión a áreas montañosas donde no se conocía la enfermedad debido a las bajas temperaturas. De hecho, la velocidad de reproducción de estos mosquitos, y de los protozoos que transmiten la enfermedad, podría verse acelerada por el Calentamiento Global.

Este proyecto, que cuenta con el apoyo de un proyecto I+D+i del Ministerio de Educación y Ciencia, tiene un carácter multidisciplinar, ya que intervienen tanto biólogos, que se encargan de la evolución de los humedales, farmacéuticos, responsables de temas epidemiológicos, climatólogos, que estudian las tendencias y vicisitudes del clima en la zona, como varios investigadores de materias relacionadas con las Ciencias Ambientales, la Física o la Zoología.

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