'Sfumato' en movimiento

  • Movistar + sirve hoy bajo demanda los seis episodios de 'La peste', superproducción con sello andaluz dirigida por Alberto Rodríguez y Rafael Cobos

  • Es el gran órdago de la plataforma

La basura se acumulaba entre el barro del piso de uno de los antiguos pasillos del convento de la Concepción, en Carmona. Cada día se añadían verduras para que se fueran fermentando en un suelo que se convertía en un auténtico estercolero para que La peste fuera perceptible por los actores. Un exterior decrépito y apestoso entre los atestado puestos del mercado de pescado junto al Guadalquivir, entre mendigos, harapientos vendedores y curiosos excéntricos. Un nivel de detalle a prueba de ampliaciones con el que trabajaba el equipo de Alberto Rodríguez para recrear un Siglo de Oro que fuera realmente tenebroso, inquietante, sucio. Creíble. Hoy se gozará de la oportunidad de contemplar íntegra una serie que ha aunado críticas favorables en todos los visionados, incluida su presentación en el Festival de San Sebastián, y que supone el principal emblema de Movistar + en su nueva andadura de producción propia.

En aquella época los esclavos negros se guardaban en losarmarios de las casas

La plataforma de Telefónica cuelga este viernes bajo demanda los seis episodios, como una película de 360 minutos, de esta ficción sobre asesinatos, investigaciones y corrupción en la Sevilla del siglo XVI, metrópoli del comercio con América, mugrienta capital del mundo (de un mundo oscuro, pestilente) y nido de tipejos de todo pelaje. Los esclavos, desnudos, se guardan en los armarios de las casas, y la ropa, en los baúles; la Iglesia se lucra del negocio de la prostitución, lavarse está mal visto porque es una costumbre musulmana y, como mucho, los nobles se cambian la ropa una vez al mes. Todo ello en una atmósfera asfixiante, un sfumato de pintura de la época, con evocaciones al pincel de Caravaggio. Y también al objetivo realista, de miradas desdentadas, de Pasolini. Un trabajo de precisión del director de arte, Pepe Domínguez del Olmo, del director de vestuario, Fernando García (los mismos de la premiada La isla mínima), del responsable de efectos especiales, Juan Ventura, y de todo el equipo técnico, con el director de fotografía Pau Esteve. Una reconstrucción histórica con rigor, aunque no se renuncie a cierta libertad en pro del espectáculo, que ha despertado entusiasmos en la plataforma, como señala el director de Ficción de Movistar +, Domingo Corral. Una serie, dirigida por dos nombres andaluces, el tándem de Alberto Rodríguez y Rafael Cobos, que está destinada a verse en todo el mundo. Entre las localidades por donde pasó el equipo: la propia Sevilla (con la Casa Pilatos, las Atarazanas que ya aparecieron en Juego de Tronos), Alcalá de Guadaíra, Coria, Osuna, Pilas, el yacimiento de Itálica. Una vez más, una Andalucía de cine. Y también una Extremadura (Trujillo, Garrovillas de Alconétar) que ha servido de escenario monumental.

Todo es gigantesco en comparación a las producciones televisivas habituales en España cuando se habla de La peste. Con 10 millones de euros se han preparado más de 250 secuencias en más de un centenar de localizaciones y 230 decorados, con más de dos millares de figurantes entre los cien actores y más de doscientas profesionales técnicos que se acumulan en los títulos de crédito. En el mencionado convento de Carmona se crearon unos decorados con más de 4.000 metros de superficie, con exteriores e interiores de una serie sobrecogedora en todos los aspectos.

Y entre los actores, un irreconocible Paco León como Luis de Zúñiga, un comerciante que es uno de los malvados de la historia. Hay muchos otros rostros conocidos, como Manolo Solo (el inquisidor Celso de Guevara), con los que hay que apretar la mirada, pero los dos protagonistas no son populares, para permitir al espectador a que se adentre en el misterio sin interferencias. La historia parte desde la misión de Mateo un forajido que para conseguir el perdón de los inquisidores debe hallar los culpables de una serie de asesinatos vinculados al protestantismo. Pablo Molinero es Mateo, que para su investigación cuenta con un joven Watson, Valerio, un ahijado huérfano, que interpreta Sergio Castellanos.

La peste es el mejor maratón que se puede preparar para este fin de semana al que se sumará, tal vez dentro de año y medio, una segunda temporada.

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