"Nunca he visto 'Entre fantasmas"

  • Martín Rivas regresa a la televisión con 'El don de Alba', que estrena Telecinco. La actriz Patricia Montero coprotagoniza esta adaptación de la serie de Love Hewitt producida por Disney.

Alba (Patricia Montero) podría parecer una chica cualquiera, con sus alegrías y decepciones, pero no es así. Tiene una misión muy especial y nada fácil: mediar entre el mundo de los vivos y de los muertos para ayudar a que las almas en pena puedan al fin descansar y encontrar la paz. Alba tiene un don, su gran secreto, que entrará en colisión directa con la vida de Pablo (Martín Rivas), un joven médico con el que iniciará una intensa relación que se verá obstaculizada por el escepticismo de él. Telecinco estrena esta noche en prime time El don de Alba, la adaptación española de Entre fantasmas, producida por Walt Disney Pictures. Tras la emisión de este primer capítulo, la cadena de Mediaset completará su noche del misterio con Al otro lado, un programa especial de Cuarzo Producciones, presentado por Ana Rosa Quintana y que contará con Iker Jiménez como contertulio, en el que lo paranormal será el gran protagonista. Patricia Montero y Martín Rivas, los protagonistas de El don de Alba, nos dan un aperitivo de la serie.

-Un hombre de ciencia frente a una chica muy espiritual. A simple vista no hay mucho en común entre sus personajes...

-Patricia Montero: A mi personaje, Alba, siempre le han tratado como una loca. Desde pequeña, siempre ha sido la rara, la bruja... Y por ello lo ha pasado muy mal. Hasta su madre le aparta de su vida por este tema. Sólo ha encontrado consuelo en los brazos de su abuela. Cuando ésta fallece, a Alba le toca seguir adelante con su don, sola. Es una persona que ha sufrido bastante en el terreno sentimental, porque cada vez que ha estado con alguien y ha contado su misión en la vida, nadie la ha entendido. Pero llega Pablo y, aunque al principio la cosa no es fácil entre ellos, se acaban entendiendo.

-Martín Rivas: Mi personaje es un tipo muy terrenal y el don que tiene Alba es el primer obstáculo que va a tener que solventar para llegar a tener una relación amorosa. Su misión condiciona su vida constantemente y eso repercute directamente con la persona que está con ella. Cuando Pablo se entera de todo se queda muy descolocado e intenta interponer su formación científica. Hay un proceso de asimilación hasta que entra a formar parte de su equipo. Nuestra pareja sufre una evolución importante a lo largo de estos trece capítulos, ya que los cimientos que la sustentan son muy endebles y sufren muchos choques.

-En pocas palabras. ¿Cómo definirían a sus personajes?

-P.M: Alba es una chica tierna que se tiene que hacer fuerte casi por obligación. Tiene un cometido desde que su abuela fallece, que es hacer uso de su don y no lo lleva nada bien, pues le condiciona mucho y hace que tenga problemas con las personas que le rodean, pero cuando lo asimila se convierte en toda una profesional. Mi deber es ayudar a esas almas en tránsito, que están perdidas en el mundo de los vivos, a encontrar la felicidad, la luz, y cerrar cuentas pendientes para que se puedan ir en paz.

-M.R: Mi personaje es un médico con los pies en la tierra y bastante escéptico con esto de los fantasmas. Pablo es un tipo solidario y con una vertiente cómica. Alba es un tsunami que remueve todos los principios que regían su vida hasta ese momento, tanto en lo profesional como en lo personal.

-¿Qué ha sido lo más difícil de construir a Alba y Pablo?

-P.M: Lo más difícil es que un personaje demasiado espiritual y es un tema del que tenía muy poca información, que respeto y desconocía por completo antes de hacer la serie. Para meterme en el personaje, estuve leyendo mucho sobre el más allá, anécdotas que había sucedido a la gente... Es curioso.

-M.R: En contrapunto al personaje de Patricia, lo más difícil para mí ha sido construir la parte científica y terrenal. Este personaje es un regalo como actor, porque puedes mostrar distintos puntos dentro de un mismo papel. Pablo es muy diferente de cuando está trabajando a cuando no lo está. Además, es perfeccionista. Igual que Cristiano Ronaldo quiere ser el mejor futbolista del mundo Pablo quiere ser el mejor médico del mundo. Tiene un punto formal pero al mismo tiempo otro más payasete.

-Y en cuanto al más allá. ¿Os ha removido algo? Con tanto fantasma, espíritu y alma, ¿creen más?

-P.M: La gente no me va a creer, pero después de todas estas experiencias, me han pasado cosas en casa que no sé si tienen que ver con la sugestión o qué, pero me han hecho pensar. Cuando estábamos en pleno rodaje un día entré en casa y se cayó un cuadro. Me costó un poco al principio pero ya lo llevó muy bien. En lo personal, he roto algo. Ahora, lo veo todo, incluso la muerte, con más naturalidad.

-M.R: En mi caso, no he leído nada. Aunque creo que estas cosas del más allá forman parte de la literatura universal y es algo que está muy presente. Igual me he acercado al concepto de la pérdida a todos los niveles y creo que para el ser humano es una de las cosas más traumáticas. Por eso tiene tanta fuerza lo del más allá.

-El don de Alba es un remake de Entre fantasmas. A pesar de ello, ¿cuál es la esencia de la española frente a la americana?

-P.M: Es cierto que la serie es un remake de Entre fantasmas, aunque basada en una idea original. Ambas son muy parecidas e incluso algunos guiones son casi iguales, pero El don de Alba tiene tramas completamente nuevas e introduce más historias para alargar los capítulos. Se sabe que cada capítulo de la versión americana es de 40 minutos y en España son de 70. Entre las tramas de la adaptación española destacan la de una niña de unos 12 años, que refleja el personaje de Alba de pequeña. Y otra de un fantasma, el hombre sin rostro, que es el malo de la serie. Éste se va a enfrentar a Alba y va a intentar arrebatarme las almas y llevárselas a la parte oscura, a un lugar llamado arboleda. Además, se aleja un poco de la versión original porque tanto el personaje de Alba como el de Pablo son más jóvenes y eso atrapa a un público más juvenil. Es una serie muy limpia y fácil de ver en familia.

-¿Se han inspirado en el trabajo de Jennifer Love Hewitt y David Conrad de la versión original?

-M.R: No he seguido Entre fantasmas, nunca lo he visto. Me lo planteé al principio, pero al final no lo hice por temor a que me condicionase a la hora de trabajar. Mi personaje se despega del original y sólo lo utiliza como pretexto.

-P.M: Ya conocía Entre fantasmas. Cuando me propusieron hacer el personaje de Jennifer me emocioné mucho porque es una serie que me encanta. Sin embargo, para empezar a rodar, preferí no fijarme demasiado, tenía ese referente pero no quería que se pareciese tanto. Intentar copiar o imitar es un grandísimo error.

-Y en su caso, Martín. ¿Qué sintió cuándo le ofrecieron este papel?

-M.R: Leí los cinco primeros guiones y me enganché. Es increíble.

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