El Chano, operación de cuatro horas sin complicaciones

Vicente Yángüez El Chano fue operado ayer en el Hospital de Parapléjicos de Toledo de una fractura vertebral en la L1, causada por el impacto de una escalofriante voltereta en el ruedo de Ávila, cuando prendía un par de banderillas en un festejo nocturno celebrado el pasado viernes, en el que actuaba a las órdenes de la novillera Milagros del Perú.

El Chano fue intervenido por un equipo de cirujanos dirigido por el doctor Andrés Barriga, neurocirujano del servicio de cirugía ortopédica y traumatología del citado centro hospitalario, uno de los mejores del mundo en esta especialidad.

Tras una operación de cuatro horas, el equipo médico señalaba que la intervención había transcurrido "sin complicaciones" y emitía el siguiente parte facultativo: "El Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo informa de que el paciente Vicente Yángüez, que sufrió una lesión medular con paraplejía por un percance en la plaza de toros de Ávila, ha sido intervenido quirúrgicamente en el día de hoy. La operación ha transcurrido sin complicaciones y el paciente continuará ingresado para iniciar su proceso rehabilitador".

Los doctores, aunque han valorado que todavía es muy pronto, han abierto una puerta a la esperanza; si bien han recomendado una gran dosis de paciencia a la familia, pues el período de rehabilitación será durísimo y no tiene fecha. El torero -según explicaba en una entrevista publicada en este diario antes de la operación- no tenía movimiento desde la mitad de los muslos hacia abajo. El Chano, con una firmeza encomiable, afirmaba: "Mi profesión se ha acabado. Por muy bien que se diera la rehabilitación, ya nada será igual. Lo tengo asumido. Aunque pudiera volver, ya no estaría al ciento por ciento para una profesión tan dura como ésta. Hay que ser responsable. Ya estoy pensando en que la vida cambiará... Me gustaría seguir ligado al mundo del toro. Es mi vida. Ha sido mi vida. Creo que todo el mundo confía en mí". El banderillero, horas antes de esta delicada operación, nos comentaba: "No guardo rencor alguno al toro. Al revés. Todo lo que tengo, me lo ha dado el toro".

El Chano, de 39 años, considerado uno de los mejores banderilleros de esta época, fue novillero entre 1985 y 1990, año en el que dio el salto al escalafón de subalternos, donde su jefe de filas actual es Miguel Abellán. Su última gran actuación en la plaza de Sevilla fue en la pasada Feria de Abril, cuando prendió un par sensacional y arriesgadísimo a un toro de Victorino Martín, recibiendo una ovación de gala.

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