Un caballo más bravo que el toro

  • ‘Morante’, de Diego Ventura, mordió durante la lidia, por primera vez en la historia, un cuerno a un toro · Sucedió el pasado domingo en la Maestranza

Las suertes y lances que realizan los rejoneadores actuales durante la lidia son cada vez más inverosímiles, como los caballos que forman sus cuadras y que son auténticos toreros. El pasado domingo, en la Maestranza, Morante, un lusitano, tordo, de 7 años, con el hierro de Manuel Braga, de Diego Ventura, llegó a morder el pitón derecho de su oponente en un hecho insólito. El rejoneador de La Puebla del Río, que se ha interesado por el excelente documento gráfico de Antonio Pizarro, considera que “es la primera vez que ocurre en la historia del rejoneo. Hasta ahora, algunos caballos se habían adornado haciendo como que mordían al caballo o le daban con la pata cuando estaba echado tras la suerte suprema. Pero lo de Morante es único”.

Diego Ventura, que se siente orgulloso de sus caballos, afirma que tiene “una cuadra fenomenal. Son 25 caballos preparados para rejonear en cualquier plaza”. Unos caballos por los que el torero recibe ofertas constantemente, “como por Guaraná, que me han ofrecido 60 millones de pesetas y no lo he vendido. El más barato cuesta unos 15 millones. Hay muchas, muchas horas de trabajo con ellos. Son caballos únicos y es imposible elegir a uno en concreto”. En su actual cuadra, además del citado Morante, estarán presentes el próximo domingo en la Maestranza se encuentran “Guaraná, negro, para banderillas, de 10 años; Distinto, tordo, que se distingue en quiebros en banderillas, de 7 años; Té, tordo, que hace unos cambios fabulosos en banderilas, de 12 años;Manzanares, albino, de 4 años –muy joven y que sorprendió gratamente el pasado domingo en el segundo tercio–;Cali, un tordo que es nuevo, de 6 años; y México, que empleo para matar y tiene 8 años. Todos son de procedencia lusitana”. Estos caballos serán los titulares para su próximo compromiso en la plaza de Sevilla, en la que también sacará “alguno nuevo, como Cheque, un luso-árabe, de 5 años, y Sol, otro luso-árabe, perla, para banderillas”.

En cualquier caso, Diego Ventura afirma que decide el caballo que saca “en función del toro, porque hacer lo contrario supone una equivocación. No entiendo a los toreros que llevan la faena pensada desde el hotel. Luego, sale un toro complicado y pasa lo que pasa, que si no es un toro bueno estás perdido”.

El rejoneador sevillano, cuya actuación del pasado domingo fue decisiva en su carrera, ganando la tercera Puerta del Príncipe y siendo elogiada unánimemente por la crítica, considera que “continuaré por el mismo camino. Aunque algunos digan de mí que gesticulo mucho en la plaza, no voy a cambiar mi personalidad. El toreo que yo siento es el que hice el pasado domingo y volveré a hacerlo siempre. Además, toreé muy templado y despacio. Mi meta es mejorar cada día y hacer las cosas más despacio, sin obsesionarme en cortar las orejas. Eso lo he hecho últimamente y me ha dado tranquilidad. Ahora me encuentro en un momento en el que los éxitos se los debo a la técnica, en un 50 por ciento, y la otra mitad a las ansias de triunfo”.

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