cultura

Prohibido no tocar

  • El Museo de Bellas Artes acoge una exposición de cuadros del Prado en relieve para discapacitados visuales

Ver sin mirar, leer tocando y tocar para ver. El tacto y el oído como principales sentidos para disfrutar del arte en una exposición. La vista aquí no ocupa lugar; es más, la experiencia requiere cerrar los ojos y dejarse llevar. En el Bellas Arte, Hoy toca el Prado, y está prohibido no tocar. Una muestra pensada para que aquellos que padecen alguna discapacidad visual puedan palpar algunas de las obras de arte más significativas de la historia de la pintura y para que aquellos que ven puedan ponerse en la piel y en las manos de un ciego.

Tras su celebración en 2015 en el Museo del Prado y su paso por Mallorca, Girona, Donostia, Vigo y Valencia, la exposición Hoy toca el Prado llega al Museo de Bellas Artes de Sevilla, hasta el 26 de noviembre, para hacer accesible a personas con algún tipo de discapacidad visual una selección de obras representativas de su colección. A los que se ha sumado una reproducción de una de las obras más emblemáticas del Museo de Bellas Artes de Sevilla: Santas Justa y Rufina, de Bartolomé E. Murillo.

Jesús Casanueva es afiliado de la ONCE y en 2010 perdió la visión de forma definitiva. Ayer fue uno de los primeros en palpar las obras expuestas en la primera planta del museo. "Ha sido una experiencia emocionante. Recuerdo cómo era la obra de Murillo pero al tocar a Santas Justa y Rufina me he estremecido". Sin embargo, María José Mogrera, también afiliada de la ONCE, nunca tuvo la oportunidad de ver la creación del pintor sevillano. "En el cuadro me ha gustado tocar la Giralda, sus ventanas; me ha recordado a la experiencia que tuve cuando subí a la Giralda y toqué sus muros".

Hoy toca el Prado se trata de la primera iniciativa del Museo del Prado accesible a personas con discapacidad visual a través de la exposición de seis imágenes en relieve correspondientes a diferentes géneros y estilos artísticos que reflejan la riqueza de sus colecciones.

La pintura religiosa, la mitología, la escena costumbrista, el retrato y la naturaleza muerta son los géneros que se acercan por primera vez en el Prado y en el Museo de Bellas Artes de Sevilla a invidentes o personas con resto de visión a través de la reproducción en relieve de obras como Noli me tangere de Correggio, La fragua de Vulcano de Velázquez, El quitasol de Goya, La Gioconda del Taller de Leonardo da Vinci, El caballero de la mano en el pecho del Greco y Bodegón con alcachofas, flores y recipientes de vidrio de Van der Hamen, estas tres últimas reproducidas a tamaño real. A estas imágenes se une, en esta ocasión, la reproducción de Santas Justa y Rufina, de Bartolomé E. Murillo, una de las obras más emblemáticas del Museo de Bellas Artes de Sevilla.

La Gioconda del Taller de Leonardo da Vinci es una de las reproducciones expuestas en relieve. La Gioconda del Taller de Leonardo da Vinci es una de las reproducciones expuestas en relieve.

La Gioconda del Taller de Leonardo da Vinci es una de las reproducciones expuestas en relieve. / reportaje gráfico: belén vargas

Desarrollado con la colaboración de profesionales con discapacidad visual, este proyecto cuenta con material adicional como paneles y cartelas en braille, audioguías que proporcionan las indicaciones necesarias para hacer el recorrido táctil de las piezas expuestas y gafas opacas -que impiden la visión- para facilitar esta experiencia sensorial a todo tipo de público.

La reproducción en relieve de estas obras, desarrollada a partir de fotografías en alta resolución a las que se confieren texturas y volúmenes de hasta nueve milímetros, se ha realizado con la técnica Didú de los Estudios Durero.

El consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, inauguró la exposición en un acto en el que participaron el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Cristóbal Martínez; la directora del Museo de Bellas Artes de Sevilla, Valme Muñoz; el director adjunto de Conservación e Investigación Museo del Prado, Andrés Úbeda; el vicepresidente de AXA, Juan Manuel Castro, y el comisario de la exposición, Fernando Pérez.

Una de las obras más representativas de Murillo también puede palparse en el Bellas Artes gracias a esta iniciativa. Una de las obras más representativas de Murillo también puede palparse en el Bellas Artes gracias a esta iniciativa.

Una de las obras más representativas de Murillo también puede palparse en el Bellas Artes gracias a esta iniciativa.

El consejero de Cultura de la Junta de Andalucía destacó que se haya incorporado la reproducción del cuadro de Murillo de Santas Justa y Rufina en vísperas del Año Murillo en Sevilla "porque tenemos que hacer una celebracion de todos los ciudadanos sin exclusiones".

En su intervención, el delegado territorial de la ONCE juzgó "imprescindible" la colaboración entre las administraciones y las entidades públicas y privadas, "para lograr que las personas con discapacidad accedan a la cultura de forma normalizada en igualdad de condiciones". "Esta exposición demuestra que, con voluntad, se puede", dijo Cristóbal Martínez, tras defender la cultura como una "palanca de progreso y desarrollo social" que, a su juicio, "debe tener un papel decisivo como dinamizador de la economía y del crecimiento económico".

Por su parte, el director adjunto de Conservación e Investigación Museo del Prado dijo que esta exposición es un motivo de orgullo para la primera pinacoteca española que el próximo año celebrará su bicentenario. "Queremos un Prado social y acercar el Prado a todos los colectivos para que puedan gozar de sus fondos", dijo Andrés Úbeda. El comisario de la exposición destacó que todas las reproducciones son en color "para que se parezcan lo más posible a los cuadros reales y se perciba mejor por parte del público con discapacidad visual".

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