Premio Nacional de Diseño de Moda 2014

Josep Font

Su primera colección para la firma DelPozo. Su primera colección para la firma DelPozo.

Su primera colección para la firma DelPozo.

Josep Font, director creativo de Delpozo, es capaz de armonizar en cada uno de sus oníricos diseños la dosis adecuada de alta costura y artesanía, sin perder el pulso contemporáneo, una mágica fórmula que ha conquistado crítica y pasarela internacional, y ahora al Premio Nacional de Diseño.

"Soy una persona muy afortunada. No solo puedo trabajar en lo que me apasiona, sino que, además, se me concede un premio de esta importancia como reconocimiento, precisamente, de esta labor", ha señalado el creador en un comunicado tras conocer el fallo del premio, cuya dotación, 30.000 euros, donará a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y a la Fundación Alzheimer España (FAE).

Con una inusitada discreción y humildad para el sector de la moda, el creador barcelonés ha rehusado recibir a los medios y hacer comparecencia alguna y, cuando se ha enterado del galardón, lo ha comunicado a su equipo con un "chicos, nos han dado el Premio Nacional de Moda", para al poco continuar trabajando, han señalado fuentes cercanas a su estudio.

Su discreción, más propia de un artesano que de un diseñador amigo de los focos y las celebrities, se trasluce en cada una de sus prendas, caracterizadas por el prêt à couture, una etiqueta a medio camino entre la alta costura y el prêt-à-porter, que recupera las técnicas artesanales españolas y las adapta a un patronaje más contemporáneo.

Y así, aunque sus diseños, cuajados de bordados, abalorios y amor por el detalle, se presentan en la pasarela de Nueva York bajo la firma Delpozo, las prendas ven la luz en talleres artesanales ubicados en distintos puntos de la geografía española, entre los que se incluye incluso un convento de monjas en Sevilla.

Sus creaciones de capricho, que han llevado actrices como Cate Blanchett y Keira Knightley, combinan con exquisito equilibrio un carácter jovial, el inteligente uso de los colores y un halo de etérea sofisticación que transpira modernidad por cada costura.

Este perfecto equilibrio entre tradición artesana y contemporaneidad es el que ha hecho brillar a Font desde sus inicios, el que le brindó el favor de la crítica internacional con desfiles en Madrid, Barcelona, Tokyo y en París, invitado por la Semana de la Moda de Alta Costura.

Pero no todo ha sido un camino de luces. Con la llegada de la crisis, las desavenencias entre él y su socia, Carmen Ayats, se saldaron en los tribunales con la salida del diseñador de su empresa y la imposibilidad de desfilar con su propio nombre.

Desde entonces (2010), Font permaneció apartado de la industria, hasta que en 2012, la firma Delpozo le fichó para sustituir al fallecido diseñador.

Este acontecimiento, habitual en Francia e Italia pero que en España se daba por primera vez, alumbró una perfecta pareja de conveniencia entre un ilustre diseñador y una gran empresa.

"Estamos con muchísima energía, sabemos que es un proyecto internacional y le estamos poniendo todo el cariño", declaró entonces Font con motivo de su nuevo trabajo, en el que se comprometió a fusionar su propio universo creativo con la herencia de Jesús del Pozo (1946-2011).

"Hay muchas similitudes con él, como la metodología, el trabajar sobre maniquí y también el conservar los valores de la mujer, que va más allá de lo estético", explicó el creador catalán tras dos años de retiro obligatorio.

El propósito de Delpozo, impulsado por la empresa Grupo de Perfumes y Diseño, consistió en relanzar la firma a nivel internacional y colocarla en el mercado del lujo, una hoja de ruta que, poco a poco, se ha ido cumpliendo.

Así, ya cuenta con dos tiendas (Madrid y Miami), showrooms en Nueva York y París, y puntos de distribución en Asía, América, Europa y Oriente Medio como Barneys (Nueva York) y Galerías Lafayette (París).

EFE

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