Sucesiones y Donaciones A menos impuestos, menos recaudadores

  • La Consejería de Hacienda negocia con los registradores la transformación de las oficinas liquidadoras

El consejero de Hacienda de la Junta, Juan Bravo, durante una comparecencia parlamentaria. El consejero de Hacienda de la Junta, Juan Bravo, durante una comparecencia parlamentaria.

El consejero de Hacienda de la Junta, Juan Bravo, durante una comparecencia parlamentaria. / EP

A menos impuestos, menos recaudadores. La Consejería de Hacienda está negociando con los registradores de la propiedad la transformación de las Oficinas Liquidadoras repartidas por todas las comarcas de Andalucía. Hasta ahora, estas oficinas venían asumiendo la información, asistencia y control de los impuestos autonómicos, en especial el de Sucesiones y Donaciones (ISD) y el de Transmisiones y Actos Jurídicos Documentados. Pero la práctica desaparición del primero de ellos ha llevado a Hacienda a asumir por completo el control de Sucesiones y concentrar en 24 de las 91 oficinas el de Transmisiones.

La Agencia Tributaria de Andalucía y los registradores andan enfrascados en una negociación del convenio que permite tener abiertas 91 oficinas para liquidar estos impuestos. Aunque sea cual sea el resultado, el contribuyente apenas notará el cambio, los registradores, o algunos de ellos, sí sufrirán una merma de sus ingresos por ello, ya que la intención de la Agencia Tributaria es pagarles en función de cada uno de sus trabajos y no mediante una tarifa plana. Esto ha creado una tensión entre ambos interlocutores que puede concluir en apenas unos días, el próximo martes el Consejo de Gobierno de la Junta aprobará la propuesta de convenio con los registradores, que debe firmarse antes de que concluya 2019.

La razón de peso de esta transformación es la casi desaparición del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que ahora se bonifica al 99% en la gran parte de los casos. Si hasta octubre de este año, se habían recaudado 129,6 millones de euros por este concepto, hasta el tercer trimestre de 2018 fueron 158 millones y en 2017, 187 millones de euros. La Agencia Tributaria no necesita ya que las 91 Oficinas Liquidadoras cumplan todas las funciones que venía realizando hasta ahora.

El plan pasa por mantener abiertas los 91 centros de los registradores, pero básicamente para labores de información y de asistencia. 24 de éstas tendrían control sobre Transmisiones y Actos Jurídicos, pero el control de Sucesiones y Donaciones se centrará sólo en las delegaciones provinciales de la Agencia Tributaria más la de Jerez. Algunos registradores han puesto el grito en el cielo y sostienen que la caída de ingresos repercutirá en despidos de personal, pero desde la Agencia Tributaria se les ha pedido que reorganicen el personal entre sus oficinas, ya que algunas podrán tener ahora más trabajo.

El impedimento a estas oficinas de realizar estos trámites desde el pasado 5 de diciembre ha recibido críticas por parte de sindicatos como CSIF que denuncian el perjuicio para los más de 350 personas ocupadas en registros de la propiedad andaluces que ven esta situación con incertidumbre. Una de las quejas de los registradores es que contribuyentes de algunas comarcas del norte de la provincia de Granada, por ejemplo, se tendrán que desplazar a Motril. Sin embargo, la tesis de Hacienda es que el contribuyente puede ser informándose en cada una de sus oficinas, aunque el control pase a estar realizado sólo por las delegaciones. El pago del impuesto seguirá como hasta ahora.

Se puede dar la situación de que la Agencia Tributaria y los registradores no alcancen un acuerdo y que, a principios de enero de 2020, queden cerradas todas las oficias, pero, incluso en ese caso, Hacienda podrá seguir prestando el servicio a través de otras delegaciones comarcales de otros organismos de la Junta. Las consultas se realizan por cita previa, lo que permitiría a Hacienda organizar el trabajo por comarca aunque no tenga una presencia permanente.

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