Andalucía

Un dique contra los narcos

  • Seis unidades especializadas de la Guardia Civil más el SIVE blindan el litoral de Huelva coordinando sus tareas contra el tráfico de drogas

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El último alijo de cocaína incautado por la Guardia Civil en Huelva es reciente, de hace apenas unos días. Con anterioridad, un mes antes en Ayamonte, culminó otra operación con el decomiso de casi 800 kilos de hachís y tres narcotraficantes detenidos, cuando transportaban la droga en un pesquero. Son sólo algunas de las actuaciones realizadas este año por el instituto armado en su lucha contra el narcotráfico. El balance de 2015 es significativo, con la aprehensión de 20,2 toneladas de droga, principalmente hachís transportado en barco, y la detención de 159 personas. La cantidad es un 14% menor que en 2014. El descenso obedece al refuerzo y la intensificación de los controles, especialmente en la Costa, así como a la cada vez más alta cualificación de los agentes. La experiencia de la Comandancia de Huelva que dirige el coronel Ezequiel Romero para combatir el tráfico de drogas es otra clave para obtener los resultados actuales.

La coordinación entre las unidades de la Guardia Civil permite avanzar cada día más. Todas tienen su punto de mira en los delitos relacionados con las drogas. Los métodos que emplean los narcotraficantes han cambiado, pero también los que utilizan los agentes en las operaciones antidroga.

El Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (EDOA) tiene como misión ejecutar servicios e investigaciones especializadas para perseguir y reprimir el contrabando, el fraude fiscal y el narcotráfico, así como obtener información de naturaleza fiscal. Pertenece a la Unidad Orgánica de la Policía Judicial, en concreto a la sección de investigación policial. Se trata de una unidad operativa con agentes especializados. En su lucha contra los narcos se coordina con cuerpos policiales extranjeros -principalmente con Portugal- y nacionales. Utiliza medios cada vez más modernos y adaptados al modus operandi de los delincuentes para lograr su detención. Su trabajo desarrolla los cometidos de criminalística, identificación, analítica e investigación técnica. Recaba pruebas incriminatorias que trasladan a la Fiscalía y al juzgado. En el caso de la droga, su actuación lleva implícita la investigación de blanqueo de capitales.

El Servicio Marítimo, también conocido como la Guardia Civil del Mar, es la unidad dedicada a la vigilancia de las aguas territoriales españolas. En la Comandancia de Huelva es una especialidad imprescindible para la lucha contra el tráfico de droga en aguas onubenses, siendo una de las que más medios materiales dispone debido a la gran actividad de embarcaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes en esta zona geográfica. La mayoría de las incautaciones de droga las lleva a cabo este servicio. El SeMar actúa en otros cometidos, como el contrabando, resguardo fiscal, protección de la naturaleza y medio ambiente marino, control e inspección pesquera y protección del arqueológico submarino, y control de inmigración, así como en misiones de paz en el extranjero, sin dejar de lado los servicios humanitarios en el mar. Se trata de un servicio con una amplia experiencia profesional, con algunos componentes con más de 14 años en él, que realiza también labores de prevención mediante la identificación de barcos. La tripulación está compuesta por uno o dos patrones y tres o cuatro marineros. El SeMar trabaja en colaboración con la GNR de Portugal, con la que tiene comunicación directa y planifica servicios conjuntos.

En 1982 la Guardia Civil creó el Servicio Cinológico (perros guía) con el fin de apoyar las unidades operativas del cuerpo en la búsqueda de personas desaparecidas, intervención en catástrofes, localización de drogas y explosivos y rescates en montaña. La lucha contra la droga es fundamental en aeropuertos, controles de seguridad ciudadana, fronteras y entradas y registros domiciliarios. La Comandancia de Huelva tiene tres perros guía de apoyo en la lucha contra el narcotráfico. Han sido entrenados para encontrar la droga en lugares donde es difícil detectarla. El adiestramiento dura entre un año y un año y medio. Las razas más utilizadas son el pastor alemán y el labrador.

Las Unidades de Vigilancia de Costas y Fronteras son la primera línea de defensa frente al tráfico de drogas y mercancías ilícitas, el contrabando y las redes internacionales de tráfico de personas y de sustancias ilegales. Se completan con los efectivos del puerto de Huelva, que supervisan las mercancías. Las Patrullas Fiscales y de Frontera se extienden a lo largo de la costa onubense, así como en la frontera interior con Portugal. Están ubicadas en Torre la Higuera, Mazagón, Huelva, Punta Umbría y Ayamonte, con capacidad para trasladarse a lo largo de todo el litoral y ejercer labores de vigilancia (también en los puertos deportivos) y activar los protocolos de intervención.

Las Unidades de Seguridad Ciudadana de Comandancia, de las más dinámicas, complementan al resto. Apoyan en el mantenimiento del orden público, especialmente en materia de vigilancia en eventos deportivos, espectáculos, fiestas o protección en los desplazamientos de personalidades. Son los antidisturbios de la Guardia Civil. Funcionan desde 2003 y realizan, entre otras funciones, la entrada y registros demandados por las unidades especiales, el control de masa y cuentan, además, con un dispositivo operativo en la A-49 con Portugal. Intervienen también en la lucha contra el narcotráfico -en este caso, el menudeo- en zonas de ocio.

Protegen el ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos mediante la prevención y primera investigación de las conductas delictivas, así como el auxilio y atención a los requerimientos de la población las 24 horas, todos los días del año. La seguridad ciudadana es un pilar fundamental en la Guardia Civil debido a su gran implicación en diversas materias, combatiendo el menudeo de drogas .

El Sistema Integrado de Vigilancia Exterior es una estructura de observación marítima que detecta la presencia de embarcaciones irregularidades a través de radares situados en la costa. Sus funciones consisten en identificar el tipo de barco y a sus tripulantes con el fin de comprobar la posible actuación ilegal de los mismos. También sirve para coordinar el seguimiento de las embarcaciones.

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