ACCIDENTE
Un muerto y 37 heridos en un accidente de tren en Barcelona

Así fue la llamada del maquinista del Iryo tras el descarrilamiento: “He tenido un enganchón en Adamuz”

Audios de la caja negra del tren Iryo revelan la primera conversación del maquinista con el centro de mando de Adif

Adif constató hace dos meses que el carril de Adamuz estaba "en condiciones adecuadas"

Adamuz afronta el segundo día después de la tragedia ferroviaria / EFE/EP

20 de enero 2026 - 22:58

Los audios recuperados de la caja negra del tren Iryo, implicado en el trágico accidente de Adamuz, han desvelado las primeras comunicaciones del maquinista con el centro de mando de Adif en Atocha. Instantes después del siniestro, el conductor alertó de haber sufrido “un enganchón a la altura de Adamuz”, sin mencionar inicialmente una colisión.

La información, publicada por Eldiario.es, detalla las llamadas realizadas por el maquinista en los segundos posteriores al choque entre el Iryo, que cubría la ruta Málaga-Madrid, y el Alvia, que circulaba entre Madrid y Huelva. Estas grabaciones son consideradas fundamentales para esclarecer las causas del suceso.

La conversación inicial del maquinista, identificado como 6189, se centró en problemas técnicos, refiriéndose a un “enganchón”. Las hipótesis sobre el origen de esta sensación, ya sea el impacto con el otro tren, un objeto desprendido o un fallo en la vía, permanecen abiertas.

Primeras comunicaciones y la activación del freno de emergencia

Durante la primera comunicación, el centro de mando solicitó al maquinista que bajara los pantógrafos, los dispositivos que recogen electricidad de la catenaria. La respuesta del conductor fue contundente: “Más abajo no pueden estar”, añadiendo que tenía el tren “bloqueado”. De fondo, se escucha la megafonía de la cabina confirmando la activación del freno de emergencia, un indicio de la gravedad de la situación.

En ese momento, el maquinista no parecía ser consciente de la colisión con el otro convoy. Sin embargo, la situación cambió drásticamente segundos después. En un segundo audio, el conductor contactó nuevamente con Atocha para confirmar la magnitud del desastre: “Comunicarles que es un descarrilamiento. Estoy invadiendo la vía contigua”, alertó en dos ocasiones. Acto seguido, indicó la necesidad de “reconocer” el estado del tren para evaluar los daños.

Solicitud de ayuda urgente y la falta de conocimiento del centro de mando

En una tercera comunicación, el maquinista, aunque sin mencionar explícitamente la colisión, describió daños significativos. Reiteró: “Hola, Atocha, 6189, mira comunicarle que es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua. Repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua”. Además, solicitó la interrupción “urgentemente” del tráfico en las vías y alertó sobre un incendio en el convoy y la presencia de heridos: “Necesito que envíen, por favor, también un servicio de urgencia, bomberos y ambulancias”.

Sorprendentemente, desde el centro de mando de Adif, al solicitar la suspensión del tráfico, la respuesta fue que “no hay ningún tren llegando”, lo que subraya la falta de información en los primeros momentos del accidente.

Investigación en curso y complejidad de las causas

Estos audios son cruciales para la investigación en curso, llevada a cabo por la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Fuentes cercanas a la investigación insisten en la “complejidad” de sus labores y en que el escenario más probable es que el accidente no se debiera a un único fallo, sino a la concurrencia de varios factores simultáneos.

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