Cine

Catherine en las ruinas

Je veux voir. Metaficción, Líbano-Francia, 2008, 75 min. Dirección y guión: Joana Hadjithomas y Khalil Joreige. Fotografía: Julien Hirsch. Música: Scrambled Eggs. Intérpretes: Catherine Deneuve, Rabih Mroué, Joana Hadjithomas y Khalil Joreige.

Si, como se ha escrito, el filme moderno es, en cierta forma, un documental sobre su propia filmación, Je veux voir, el cuarto largometraje de los libaneses Joana Hadjithomas y Khalil Joreige (A perfect day), prolonga casi literalmente este rasgo definitorio de la modernidad para hablarnos del aquí y ahora de su país, Líbano, a partir de la filmación de sus ruinas y sus paisajes enfrentados a la mirada, el rostro y el cuerpo, depositarios de una tradición viva del cine (europeo), de la actriz Catherine Deneuve.

Es ella la que, tras llegar a Beirut para participar en una gala, quiere ver más allá de las imágenes de los informativos de la televisión, observar con sus propios ojos las secuelas de la guerra de 2006; es ella la que viaja junto a Rabih Mroué, actor fetiche de la pareja de cineastas, por las calles de la ciudad, por su periferia en ruinas, asolada por las bombas, por las carreteras del sur del país, hacia la frontera con Israel, parando en el pequeño pueblo natal de Mroué, para localizar, sin éxito, la casa de la abuela del actor.

Je veux voir trabaja desde el registro documental y la reflexividad metacinematográfica, reformulando la herencia de Godard (un filme en train de c'est faire) y Kiarostami (el mundo visto desde el coche), para adentrarse poco a poco en el inevitable terreno de la ficción y, como sucede en su último tercio, en los límites de la abstracción. Es ahí donde la elaboración sonora se va apropiando de la superficie realista de sus imágenes para rememorar una frase de Belle de jour sobre un plano en negro o evocar, en primera persona, las impresiones sobre un paisaje en transformación, huella de una ausencia, memoria (histórica) en trance de desaparecer, creando una sugerente atmósfera de ensoñación que lo convierte todo en otra cosa, bien distinta ya a la mera filmación de un rodaje inacabado.

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