Cofradias

El talón de Aquiles del Martes

  • La Alfalfa. El gran gentío que se reúne para ver las cofradías en este enclave genera problemas de tránsito Las frustradas remodelaciones del día han buscado aliviar la zona

Hubo un tiempo en el que la Alfalfa, el Martes Santo, era un verdadero quebradero de cabeza para los responsables de las cofradías. Los pasos se entretenían en exceso en este enclave privilegiado en el que se concentraba una gran muchedumbre. La Hermandad de San Benito se ha visto a veces bloqueada por la de San Esteban cuando entraba en su templo. La Alfalfa ha llegado a suponer también un problema para las autoridades debido a la masa que acudía a ver el paso de las cofradías. En los últimos años, desde el Consejo y las autoridades se ha trabajado mucho para que todo discurra sin mayores problemas. Las cofradías, por lo general, suelen ser mucho más responsables que hace 15 ó 20 años y son conscientes de que hay que cumplir los horarios no sólo en la carrera oficial, sino también fuera de ella para no perjudicar al resto.

El Martes Santo es uno de los días más complejos de toda la Semana Santa. Cuenta con una de las cofradías que más temprano sale, el Cerro del Águila, y una de las que se recogen más tarde: la Bofetá. Es un día con muchos nazarenos y también comienza más tarde en la Campana que el resto de las jornadas en día laborable, precisamente por la lejanía del Cerro del Águila. El eje más complicado del Martes Santo es el comprendido por las calles Placentines, Francos, Cuesta del Rosario y la Alfalfa. Por ahí discurren buena parte de las cofradías que hacen su estación de penitencia este día. Son diversos los intentos que se vienen produciendo desde hace muchos años para descongestionar, aunque sea en parte, la jornada, sobre todo el entorno de la Alfalfa. Por el momento, ninguno de ellos ha tenido un resultado satisfactorio.

En el año 2006 se produjo la última gran remodelación para arreglar la jornada. Aquel año estaba condicionado, además, por las obras de construcción de la Línea 1 del Metro que tenía abierta la calle San Fernando, por donde tenía que pasar el Cerro, los Estudiantes y la Candelaria. Finalmente lo pudieron hacer al habilitarse un pasillo exclusivo para las hermandades. Se oficializó entonces un acuerdo por el que las hermandades de San Benito, la Candelaria y los Estudiantes cambiaban sus lugares, adelantando San Benito y la Candelaria un lugar cada una y retrasándose los Estudiantes dos puestos.

Este nuevo intento resultó un gran fracaso que no satisfizo a nadie. La cofradía más perjudicada resultó ser la de San Esteban, que tuvo que dar un absurdo e innecesario rodeo. De la Alfalfa, pasó a la Plaza del Cristo de Burgos para buscar su templo a través de San Leandro, Santiago, Cardenal Cervantes y Muro de los Navarros. La idea no era otra que dejar la calle Águilas libre para el tránsito de San Benito. Ésta corporación, por su parte, se comprometía a recorrer la calle en un tiempo muy determinado. Aquel Martes Santo con remodelación incluida se produjo uno de los clásicos tapones en la Alfalfa. El gentío concentrado en esta plaza impedía avanzar a San Esteban. Además, según recogen las crónicas de aquella jornada, los costaleros también se recrearon en exceso. El misterio de la Presentación al Pueblo de San Benito no podía avanzar por la Cuesta del Bacalao y el retraso empezó a sentirse en la Catedral. El Cristo de la Sangre acumula hasta media hora de parón en el interior del templo. El parón también afecta al resto de las cofradías de la jornada. A los Estudiantes le coge en la Campana, a la Candelaria entre la Avenida y la Plaza de San Francisco; mientras que la Bofetá vivió su tradicional parada en la Gavidia.

El experimento no dejó satisfecho a nadie. En los Estudiantes tampoco gustó la hora de entrada de la cofradía, inapropiada para muchos hermanos.

El delegado del Martes Santo, Javier Gómez, explica cuáles son los condicionantes del día: "El Martes es parecido al Domingo de Ramos, aunque hay menos afluencia de público. El Domingo es más complejo porque también es la jornada inaugural. Lo dificultoso no es tanto el tránsito de las hermandades por esta zona como los cruces con las que van de camino hacia la carrera oficial. San Esteban y San Benito no se encuentran si se cumplen los horarios y así ha venido siendo".

La Hermandad de Santa Cruz, para mejorar su situación, aprobó en 2012 un radical cambio de itinerario que la llevaría a transitar también por este nudo gordiano. La salida se fijó a las 20:10 (hasta entonces lo hacía a las 19:05) y se retomó el itinerario que tuvo que dejar de hacer a finales de los años 60: Mateos Gago, Plaza Virgen de los Reyes (andén del Palacio Arzobispal), Placentines, Alemanes, Argote de Molina, Francos, Chapineros, Álvarez Quintero, Plaza del Salvador, Cuna, Javier Lasso de la Vega, Plaza del Duque y Campana. Desde Placentines, la cruz de guía se incorporaba tras la Hermandad de San Esteban. Hasta el año 2014 no se pudo llevar a la práctica por la lluvia.

El resultado, pese a que se metía una nueva cofradía por una zona muy congestionada, ha sido positivo, como resalta el delegado: "Santa Cruz baja por Chapineros para salir a la Plaza del Salvador. Es un desahogo, ya que el público se distribuye. Muchos se van al Salvador para verla por allí".

Las hermandades del Martes Santo siguen buscando una solución global para la jornada. Son muchas las alternativas puestas sobre la mesa, aunque por el momento ninguna ha cuajado. Una cosa sí está muy clara. Cualquier acuerdo debe servir, además de para mejorar la situación de cofradías como la Bofetá, para descongestionar el talón de Aquiles: la Plaza de la Alfalfa y su entorno.

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