La Trinidad

La última Esperanza, los últimos pétalos

  • Recuerdos en la cofradía al hermano mayor fallecido, José Gómez Luque

Caía la canícula sobre el asfalto cuando la cruz de guía de la Trinidad llegaba a la ronda. La junta de gobierno se había reunido en cabildo de oficiales. Las contadas gotas que cayeron antes generaron cierta alarma. Superada la incertidumbre, el paso del Decreto se ponía en la calle. La primera levantá estuvo dedicada a José Gómez Luque, hermano mayor de la corporación, que falleció en octubre. Fue el primero de los homenajes que se le rindieron ayer.

Carmen y sus amigas, vecinas todas de la ronda, se abanicaban mientras que una cerveza refrescaba su gaznate. A todas les encanta el original exorno del misterio alegórico. Ninguna acierta con el nombre de la exótica flor. Un espectador les saca de dudas: "Son anturios". A lo que ya no se atreve este "amable" señor es a decir el nombre de cada figura secundaria del misterio. Eso es ya de guinness.

Mientras dilucidan sobre el significado de cada imagen, sale el segundo paso. La suave brisa que sopla levanta los sudarios que envuelven al Cristo de las Cinco Llagas. Carmen y su pandilla apuran la última cerveza. Viene la Virgen. En la Campana se presentó la lluvia. Esta vez fue en forma de flores. Eran los últimos pétalos para la última Esperanza de Sevilla.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios