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Fermín Gutiérrez vuelve a entrar en el Sánchez-Pizjuán para colocar a Jairo

  • El agente, declarado persona non grata en 1997 con la fuga de José Mari, firma al extremo del Racing

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Fermín Gutiérrez pudo ser, allá por finales de los noventa, la persona más odiada por el sevillismo. El representante de jugadores que adquirió fama por llevar los asuntos del madridista Raúl fue declarado enemigo público número uno y se le cerraron las puertas del Ramón Sánchez-Pizjuán cuando en 1997 se llevó a José Mari al Atlético de Madrid negociando a espaldas de la directiva que presidía Rafael Carrión y pagando la cláusula de rescisión de 150 millones de las extintas pesetas, lo que serían ahora 900.000 euros.

La proyección de José Mari, que después pasaría por el Milan, era en aquel entonces de unas dimensiones impredecibles, tanto que el club pidió a José Antonio Camacho que no lo pusiera en el escaparate de alinearlo en Primera División antes de que firmara su renovación, a lo que el técnico de Cieza hizo caso omiso en una de las etapas más negras de la historia del club, descenso incluido.

Fermín Gutiérrez se llevó años, lustros... sin aparecer por los alrededores del estadio nervionense. Hasta ayer, donde negoció la incorporación al Sevilla de uno de sus representados, el joven futbolista del Racing Jairo Samperio, un extremo derecho que se convirtió ayer en el segundo fichaje del equipo blanco de cara a la próxima temporada, en la que Monchi ha anunciado cambios en la plantilla de "entre el 40%, 45% o 50%".

Racing y Sevilla anunciaron oficialmente ayer por la tarde el acuerdo para el traspaso del joven futbolista de 19 años, (cumplirá 20 el 11 de julio), internacional en categorías inferiores y actualmente en el Mundial sub 20 de Turquía.

Jairo debutó en Primera División hace dos temporadas y cuajó precisamente un muy buen partido en el Sánchez-Pizjuán jugando como extremo derecho, aunque también puede actuar como delantero. La campaña recién concluida ha marcado 10 tantos en 38 partidos en la Liga Adelante que no impidieron el descenso del Racing a Segunda División B.

El coste de la operación es de 1,5 millones de euros, que podría llegar a 1,7 según variables por objetivos deportivos.

El futbolista, que también negoció con el Betis, llega para reforzar un puesto en el que Jesús Navas deja un gran vacío. No obstante, no parece un sustituto de garantías y, aunque tendrá su protagonismo en la plantilla de Unai Emery, no se descarta que dispute algún partido con el filial sevillista.

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