Hípica | coronavirus

Francisco Gaviño, a Tokio cambiando el paso: del galope al trote

  • El jinete sevillano, con plaza en los Juegos en el concurso completo, sigue en el confinamiento con su preparación para la cita en 2021

  • Ha bajado el ritmo de trabajo con la yegua con la que irá a Tokio tras el aplazamiento para evitar que pueda lesionarse

Francisco Gaviño, antes del confinamiento en la misma finca donde ahora pasa el encierro manteniendo su preparación. Francisco Gaviño, antes del confinamiento en la misma finca donde ahora pasa el encierro manteniendo su preparación.

Francisco Gaviño, antes del confinamiento en la misma finca donde ahora pasa el encierro manteniendo su preparación. / M.G.

Francisco Gaviño tenía la ilusión de cumplir el sueño de cualquier deportista: ser olímpico. Se ganó su billete en el concurso completo de hípica (doma clásica, campo a través y saltos) el pasado diciembre y el pasaporte a Japón no caduca, ya que cumplirá "el sueño sólo un año después". "Solo se ha retrasado". Ahora ha convertido la cuarentena en una pretemporada. Reconoce que es un afortunado por poderse entrenar "con cierta normalidad cumpliendo el confinamiento" y, aunque ha bajado un poco el ritmo tras el anuncio del aplazamiento, pasando del sprint al trote en puesta a punto, tiene claro que aprovechará el tiempo extra "para pulir cosas, llegar más preparado a los Juegos y llegar, por qué no, con más opciones".

"Desde que se aprobó el Estado de Alerta tenía claro que no podía variar demasiado lo que era mi rutina habitual, porque si no iba a sufrir mucho por mi forma de ser. Me he planificado bien para tener las máximas horas del día ocupadas y, de momento, se me están haciendo cortos los días", señala el jinete hispalense, que pormenoriza su día a día: "Me levanto a las 08:00 y a las 09:00 estoy empezando a entrenarme hasta las 12:30. Luego tengo una hora en la que llamo a mis abuelas, que están solas y me gusta, necesito de hecho, saber cómo están y hablar con familiares y amigos. Como, descanso y dedico un par de horas para los compromisos que debo atender. Después, entre una y dos horas por la tarde para hacer ejercicio físico, cena, un poco de televisión y a la cama. Estoy guardando el confinamiento en una finca familiar y, por fortuna, puedo seguir el trabajo que llevaba realizando pensando en los Juegos con un entrenamiento bastante normal", explica.

Estudiante de Farmacia, destaca la labor en esta crisis de un sector que está "en primera línea de batalla"

Ahora, no obstante, es difícil cambiar el chip. Pensaba al galope y ahora debe hacerlo al trote. Por ello no puede negar que el aplazamiento de los Juegos le supuso "un poco de decepción, porque tenía mucha ilusión y todo muy planificado, pero Tokio seguirá ahí en 2021". Sin embargo, y como es lógico, entiende que "fue la decisión más adecuada ahora mismo". "No porque vaya a existir un problema de salud en julio en Tokio, pues para entonces estará controlado, sino por la paralización, en cuestiones deportivas, de todos los procesos clasificatorios y por la crisis sanitaria actual más que la futura", afirma Gaviño, que prefiere ver el vaso medio lleno: "Me lo tomo con tranquilidad, como un año extra para prepararme y llegar con más posibilidades a Tokio 2021".

De momento con más tiempo ha "disminuido el nivel de trabajo" con la yegua con la que irá a Tokio, Source de la Faye. "Trato de mantener el trabajo con los caballos para que se mantengan también en forma, pero sobre todo puliendo ciertos aspectos aprovechando que tenemos más tiempo para ello. Esto pasará y cuando se abra el periodo de competiciones internacionales tanto los caballos como yo debemos estar en condiciones óptimas para competir y conseguir las clasificaciones para otros torneos".

Gaviño, durante un entrenamiento con 'Ultrasource del Cerro'. Gaviño, durante un entrenamiento con 'Ultrasource del Cerro'.

Gaviño, durante un entrenamiento con 'Ultrasource del Cerro'. / M.G.

Eso sí, "un año más, en negativo, significa más tiempo para que la yegua se pueda lesionar, aunque con los controles veterinarios y los entrenamientos monitorizados minimizamos las posibilidades al máximo". "Lo bueno es que tengo más tiempo para la preparación, pulir cosas y adquirir más experiencia. Ya que hay que estar encerrados aprovecharé el tiempo", señala.

El confinamiento, junto a su pasión, los caballos, es otra cosa sin duda. "Estoy bien, con una rutina muy disciplinada y organizada ocupando el tiempo al máximo. Me encuentro sólo con mi hermano y trato de mantenerme tranquilo en el campo. De momento lo voy llevando bien. Por buscarle algo positivo, es más fácil de actualizar el programa antidopaje al estar siempre en el mismo sitio".

Estudiante de Farmacia, con una familia muy ligada a este sector, sigue de cerca la evolución y los datos de la pandemia y cree que en España, "aunque los datos ahora son muy malos, antes de lo que pensamos vamos a doblar la curva. La tasa de contagio está disminuyendo mucho su velocidad y ojalá esto acabe lo antes posible". Y destaca una reivindicación particular: "Desde el punto de vista de los farmacéuticos no se le está dando la importancia que tiene a un gremio que está en la primera línea de batalla. Se habla, como es normal, de enfermeros, médicos y el resto del personal sanitario, pero se olvida a los farmacéuticos, que siguen trabajando para que a los ciudadanos no les falten sus medicamentos. Porque aunque haya coronavirus la diabetes no se va, la hipertensión tampoco... La gente sigue necesitando su medicación y los farmacéuticos siguen al pie del cañón. Me gustaría que se los dotara de material de protección. Con los primeros síntomas se va a la farmacia a por algún medicamento y eso no se tiene en cuenta", explica.

Gaviño es positivo y casi a diario piensa en lo que hará cuando todo esto pase, "que pasará". "Quiero estar con mi familia y salir con mis amigos a tomarme algo. Ver las caras de mi gente, en definitiva, y volver a hacer lo que antes era normal. Creo que es lo que desea cualquiera" y añade el jinete: "Esto nos va a hacer valorar más los pequeños detalles del día a día. De siempre he valorado mucho el estar con mi familia y amigos, pero ahora valoro más las pequeñas cosas habituales. Y el ver a mis abuelas y comer con ellas. Esta cuarentena nos está haciendo valorar las cosas importantes de la vida”. 

El jinete sevillano Francisco Gaviño. El jinete sevillano Francisco Gaviño.

El jinete sevillano Francisco Gaviño. / M.G.

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