Ligamento cruzado: La esperanza contra la lesión más temida

Salud en el deporte

Los doctores Iñaki Mediavilla y Mikel Aramberri desarrollan una técnica llamada de 'triple fascículo', que provoca una mayor sujeción de la rodilla

Ligamento cruzadoLa esperanza contra la lesión más temida
Ligamento cruzadoLa esperanza contra la lesión más temida
Miguel Ángel Moreno (Efe)

07 de junio 2020 - 22:37

Carlos Rodríguez recuerda perfectamente el día en que se volvió a lesionar la rodilla. Fue un 10 de septiembre, en un entrenamiento con su equipo, el Alcobendas Rugby, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda por segunda vez, la lesión más temida por los deportistas.

"Al principio no supe qué hacer, pensé en seguir jugando con el cruzado roto y que pasase lo que pasase, o dejar el rugby. No me planteaba pasar por la operación otra vez. Es una lesión muy dura y no quería pasar por lo mismo", relata el jugador madrileño, que lleva la cuenta de memoria de los días desde que se llevó a cabo su operación.

Lo que hizo al tercera línea del Alcobendas decidirse a volver a pasar por el quirófano fue la técnica quirúrgica desarrollada por los doctores españoles Iñaki Mediavilla y Mikel Aramberri, denominada de triple fascículo, que provoca una mayor sujeción de la rodilla al colocar tres uniones, una o dos más de las técnicas habituales.

El doctor Mediavilla explica su técnica comparándola con una cometa. "Si tienes un solo hilo, puedes alejarla y acercarla, si tienes dos, puedes gobernarla. La cirugía de doble fascículo trata que la rodilla esté sujeta por dos tirantes. Yo pensé en reforzar el doble fascículo por una tercera sujeción", apunta.

una operación ya habitual en el rugby

Desde septiembre de 2018, este cirujano del Hospital Universitario de Basurto (Bilbao) ha operado más de 60 casos de este tipo, la mayoría de deportistas aficionados. Mikel Aramberri, jefe de los servicios médicos de la Federación Española de Rugby y de equipos como el Alcobendas, ha llevado la técnica al alto nivel.

"La triple estabilización está indicada especialmente en chicas, yo opero a muchas jugadoras de rugby, y en chicos que hacen deportes de pívot y contacto, como el fútbol, el rugby y el balonmano. Pensamos que aporta una estabilidad adicional a la rodilla del deportista profesional o amateur", relata el doctor Aramberri durante la conversación.

Carlos Rodríguez conoció la técnica por medio de un compañero, cuando meditaba seriamente la opción de no operarse. "Me dijeron que no lo dudara ni un momento", relata el jugador de División de Honor y finalista de la Copa del Rey, que jugarán en septiembre contra el Silverstorm El Salvador vallisoletano en Zamora, una final aplazada por la pandemia del Covid-19.

Una técnica con buenos resultados operativos

Las diferencias que ha notado el jugador incluyen un menor dolor tras la operación y en las primeras fases de rehabilitación, la posibilidad de hacer ejercicios antes y, sobre todo, la estabilidad de la rodilla operada.

"Ahora mismo me veo capaz de meterme en un partido de rugby por lo estable que siento la rodilla. En mi primera lesión, a estas alturas estaría trotando suave, ahora mismo estoy entrenando sin contacto, haciendo cambios de dirección, de sentido... Incluso diría que en algunos ejercicios la noto más estable que la sana", afirma el jugador.

Aunque el tiempo de baja seguirá siendo de unos seis meses en la mayoría de los casos, los cirujanos españoles que han descrito esta técnica conjeturan que podría reducir sensiblemente el porcentaje de rodillas operadas que se vuelven a romper.

"En Francia hablan de que la tasa de rerrotura baja del 7% al 3,5% con doble fascículo, nosotros pensamos que con tres, puede ser significativamente inferior. Para un deportista sin duda esto es un aliciente para su carrera", apunta Aramberri.

UNA ALTERNATIVA PARA LOS FUTBOLISTAS

Además del jugador del Alcobendas Rugby han pasado por esta técnica el internacional español Jordi Jorban y el internacional de balonmano Chema Márquez, dos veces máximo goleador de la Liga Asobal. También se ha operado de esta manera algún futbolista de Segunda División.

El próximo reto de estos médicos españoles es demostrar científicamente la estabilidad biomecánica que aporta esta técnica a la rodilla, para lo cual tienen previsto realizar próximamente un estudio científico en el Imperial College de Londres, para lo que están pendientes de la financiación necesaria.

En cualquier caso, no dudan de que en el futuro muchos deportistas podrán beneficiarse de esta técnica, también los futbolistas. "Para el fútbol es una técnica que sin duda va a aportar una estabilidad suficiente para garantizar la vuelta al deporte con las máximas garantías", finaliza Aramberri, uno de los autores de esta avanzada técnica.

El jugador del

Alcobendas Rugby

Carlos Rodríguez

posa con el doctor

Mikel Aramberri.

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