Deportes

Víctor, ante su gran desafío

  • El técnico madrileño llegará hoy a Sevilla para iniciar mañana su etapa como verdiblanco

  • En la última década sólo Chaparro, Mel y Merino, entrenadores con pasado bético, cumplieron el objetivo marcado

Víctor Sánchez del Amo, durante una conferencia de prensa en el Deportivo. Víctor Sánchez del Amo, durante una conferencia de prensa en el Deportivo.

Víctor Sánchez del Amo, durante una conferencia de prensa en el Deportivo. / cabalar / efe

Víctor Sánchez del Amo, el elegido por los dirigentes para enderezar el rumbo, llegará hoy a Sevilla para desde mañana a primera hora iniciar su etapa en el Betis, un reto de gran calibre para un entrenador casi novel en la élite y que tendrá que hacer frente a ese dato que indica que en la última década sólo Paco Chaparro, Pepe Mel y Juan Merino -tres técnicos con amplio conocimiento de la entidad verdiblanca- finalizaron las campañas con el objetivo marcado conseguido.

Víctor, como ya informó este periódico en su edición del pasado martes, era uno de los técnicos preferidos para el director deportivo, Miguel Torrecilla, quien manejaba excelentes referencias sobre su figura. De hecho, el madrileño fue de los primeros técnicos contactados por el salmantino, aunque el deseo del presidente, Ángel Haro, y el vicepresidente, José Miguel López Catalán, de tener más de un candidato llevaron a ese proceso de selección realizado entre Madrid y Córdoba en los últimos días.

Víctor, pese a su juventud y su corta experiencia como primer entrenador, goza de buen cartel dentro del mundillo futbolístico. La pasada temporada fue elegido el mejor técnico de la primera vuelta del campeonato por la Liga de Fútbol Profesional (LFP), después de que el Deportivo comenzase como una de las revelaciones del campeonato, lo que valió para renovar su contrato en enero. Todo cambió durante la segunda vuelta, con problemas internos en el vestuario deportivista -sobre todo con Luisinho y Lopo-, lo que provocó su adiós al club gallego tras sellar una permanencia más agónica de lo esperado. Precisamente, esa dificultad en el manejo del grupo y sus declaraciones cargadas de excusas fueron algunas de las cuestiones que hicieron dudar a los dirigentes béticos, que prefirieron mantener un vis a vis con Víctor antes de dar el paso definitivo para su contratación. Con esa experiencia ya asumida, más lo vivido en verano con el Olympiacos, confían en que el técnico sí encaje en la actual situación de este Betis, con un vestuario más joven y en el que los veteranos como Joaquín y Rubén Castro son casi coetáneos del entrenador.

De hecho, el propio Víctor compartió vestuario con el canario en La Coruña, como recordó en sus primeras declaraciones como técnico del Betis a la web del club. "En aquel Dépor llamábamos a Rubén el Pistolas, porque chutaba más rápido que Billy el Niño. Eso queda como una anécdota de un vestuario en el que Rubén tenía una competencia feroz con Makaay, Pandiani y Tristán y no gozó de los minutos necesarios. Después se ha convertido en lo que es hoy en el Betis. Para nosotros es muy importante por su veteranía y su talento", manifestó el nuevo preparador verdiblanco.

Metódico en la preparación de los partidos y amante de la estrategia, Víctor tendrá que luchar además contra la maldición que pesa en el banquillo bético para todos los recién llegados a la entidad. Su conocimiento de la ciudad -fue ayudante de Míchel en su estancia en el Sevilla- le debe servir para esa circunstancia que padece el club en la última década.

Desde el último adiós de Lorenzo Serra Ferrer, hasta siete entrenadores sin pasado bético dirigieron sin éxito al equipo. Javier Irureta, Luis Fernández, Héctor Cúper, Antonio Tapia, Juan Carlos Garrido, Julio Velázquez y Gustavo Poyet abandonaron el Betis sin acabar su trabajo, después de quedarse lejos de los objetivos planteados. José María Nogués -que entonces dirigía al filial-, Víctor Fernández -que ya estuvo en una etapa anterior- y Gabriel Humberto Calderón -ex jugador bético pero que llegó en una situación desesperada- tampoco cumplieron la tarea, algo que sí realizaron Paco Chaparro, Pepe Mel y Juan Merino, aunque los dos primeros también conocieron las destituciones en temporadas posteriores a sus éxitos.

Con este panorama, Víctor se pondrá al frente del Betis desde mañana. Entrenamiento y presentación a los jugadores y, posteriormente, su primera comparecencia ante los medios de comunicación, ofrecerán las primeras sensaciones sobre el nuevo técnico. "Muchas gracias por la bienvenida y por vuestras muestras de apoyo y cariño. Ahora toca trabajar. Vuestra pasión es nuestra motivación", expuso ayer el técnico en las redes sociales como respuesta a los mensajes de los béticos.

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