Oviedo-Betis Energía Plus | La crónica

Un campeón con hambre en Oviedo (84-90)

  • El Betis gana en Pumarín al tercer clasificado en un intenso encuentro decidido en la prórroga

  • El equipo de Curro Segura demostró ambición por la victoria, pese a que nose jugaba nada más que seguir batiendo récords

Borg busca a un compañero al que pasar la pelota defendido por dos dos jugadores del Oviedo. Borg busca a un compañero al que pasar la pelota defendido por dos dos jugadores del Oviedo.

Borg busca a un compañero al que pasar la pelota defendido por dos dos jugadores del Oviedo. / Tania Fernández (OCB)

Tuvo bola el Betis Energía Plus para sentenciar. La tuvo después el Oviedo para ganar y después, en la prórroga, fue mejor el conjunto verdiblanco (84-90) para seguir en busca de más récords esta temporada en la LEB Oro a la que le quedan ya sólo dos jornadas. ¿Imaginan un final así en la Final Four? Menos mal que los sevillanos cogieron la autopista rápida hacia la ACB, aunque en el complicado Pumarín puso una pica más la tropa de Curro Segura, que ni con el ascenso ya conseguido desde hace un par de semanas baja el pistón y demostró ante el tercer clasificado que la ambición por ganar no se le acaba.

Lo hizo en el tiempo extra, a la que llegó tras dejar escapar una renta de seis puntos que debió manejar mejor (64-70). Ahonen, el mejor triplista de la categoría este curso, rescató a los suyos tras estar muy desacertado hasta ese último minuto, pero el cuadro sevillano no dio opción a su rival y Dani Rodríguez, con un triple desde ocho metros, la defensa de Stainbrook, que tiró las gafas y estuvo incluso mejor, y un excelso Borg le dieron el triunfo a un Betis que sigue en busca de sus récords en este sprint final: acabar sólo con cuatro derrotas (como el CB Murcia de la 2010-11), ganar todos los partidos en casa, reto que afrontará el próximo viernes ante un salvado ya TAU Castellò (como el CAI Zaragoza de Curro Segura de la 2007-08) y lograr la máxima renta sobre el segundo, logró que quiere alcanzar en solitario.

El Betis tuvo en la recta final del choque un 64-70 que no supo administrar yéndose al tiempo extra

Con un Oviedo que ya tenía en el zurrón el objetivo de los play off y un Betis que persigue más récords en la temporada tras sellar hace dos semanas su ascenso, el encuentro, lejos de ser aburrido, fue muy dinámico y con muchas alternativas. Baloncesto sin ataduras entre dos equipos que lo mismo defienden duro que se desatan en ataque a base de triples, por lo que de inicio unos y otros se controlaron y los errores y los aciertos se repartieron casi de manera idéntica y el 0-5 de inicio de los verdiblancos fue la mayor ventaja de uno de los dos conjuntos en toda la primera parte.

Seis puntos seguidos de Douvier, tirando de físico, hicieron que los locales se repusieran del arranque bético y el choque, lejos de ser una batalla desde la línea de los 6,75 metros como podría pensarse del envite entre los dos mejores de la competición desde esa distancia se convirtió en un duelo mano a mano bajo los aros que por momentos se le fue de las manos a los árbitros. A la técnica a Javi Rodríguez, entrenador local, por sus airadas protestas le siguieron varias faltas pitadas en contra al Betis que pronto pusieron en bonus al Oviedo. Curro Segura reaccionó al movimiento de ajedrez de su homólogo y cuando éste metió a Arteaga, más madera en la pintura, dio entrada a un Tunde que activó la defensa hispalense. Y si el pívot puso energía atrás Borg tiró del carro en ataque con triples y entradas a canastas que mantenían a los suyos. En una penetración del sueco que acabó en canasta Segura recibió técnica por protestar el 2+1 no concedido por los colegiados, pese a que Jakstas levantaba el brazo tras la canasta del sueco.

El Oviedo estuvo por debajo de su porcentaje de acierto en el triple de esta temporada con 8/27 (30%)

Dani Rodríguez aprendió que a Ahonen no se le puede conceder mucha distancia ni pasar por detrás los bloqueos, porque el líder en eficacia de la liga desde el triple penaliza cualquier centímetro de más que se le dé. En adelante se pegó a él, como un Lluís Costa que le dio una velocidad extra a su equipo y asistió muy bien a sus compañeros, que no aprovecharon los balones francos que recibían del base.

En el segundo cuarto se mantuvo la igualdad, con Jakstas haciendo daño bajo los tableros y un Rosa muy activo hasta que se encontró con Obi. Sin Bropleh, Segura probó al cuatro como alero, ya que Borg sufría más ante los tres corpulentos del Oviedo, pero el intercambio de golpes y errores se tradujo en un 38-38 al final del primer tiempo.

A vuelta de vestuarios Dani Rodríguez contestó con cinco puntos seguidos la canasta inicial de Douvier, pero el rebote ofensivo mantenía a los locales en el partido pese a los puntos del base catalán, inspirado en este tramo del encuentro. Con todo, el Betis estaba desacertado, sin tensión en ciertos momentos (algo lógico) y no aprovechaba que el rival estaba muy por debajo de su nivel habitual de eficacia desde el triple. Sin el acierto exterior, Arteaga y Jakstas mantenían el pulso en el encuentro, que a cinco minutos de la conclusión del tiempo reglamentario lucía con un 62-60 tras un 4-5 de parcial en los cinco primeros minutos del cuarto definitivo. Se notaba la tensión en la pista y las ganas de unos y otros de hacerse por un triunfo que, clasificatoriamente, no sería decisivo para ninguno.

Dani Rodríguez trata de zafarse de la defensa de Arteaga. Dani Rodríguez trata de zafarse de la defensa de Arteaga.

Dani Rodríguez trata de zafarse de la defensa de Arteaga. / Tania Fernández (OCB)

El Betis se puso en bonus con más de cuatro minutos por jugar, circunstancia que no aprovechó un Oviedo que encajó desde el 64-63 un parcial de 0-7 liderado por Malmanis y un triple lejano de esos made in Dee. Con 64-70 (la máxima ventaja hasta entonces del partido), los de Segura no supieron cerrar el partido y todos los triples que no le habían entrado al Oviedo comenzaron a hacerlo. Primero fue Douvier, aunque Borg repuso la ventaja hispalense con un 2+1. De nuevo anotó Douvier y Dani Rodríguez falló lanzando un triple lejanísimo que Ahonen, que llevaba 2/8 en triples (pese a promediar en la temporada más del 52% de eficacia), aprovechó para darle vida a los suyos (72-73). El finlandés hizo falta a Dani Rodríguez (con 37 segundos por delante) y el catalán no falló, pero Ahonen aceró de nuevo desde más allá de la línea de 6,75 metros en un rápido ataque que incluso le permitiría a los locales tener la última bola. Y fue para ganar, ya que Malmanis falló, pero el lanzamiento de Spieth, completamente liberado dio en el hierro. Cinco minutos más de partido.

Tras estar contra las cuerdas, el Betis no dio opción al Oviedo en la prórroga y desde el triple de Malmanis (75-78) mandó siempre bien dirigido por Dani Rodríguez, que dio la puntilla con un triple lejano y comandado por un extraordinario Borg, que debe vestir de verdiblanco en la ACB la próxima temporada.

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