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El Lleida, un dique que hace aguas

  • Los catalanes, que cuentan con la segunda mejor defensa de la liga, llegan a San Pablo en horas bajas

El jugador del Valladolid De la Fuente lanza a canasta ante el ilerdense Sturz. El jugador del Valladolid De la Fuente lanza a canasta ante el ilerdense Sturz.

El jugador del Valladolid De la Fuente lanza a canasta ante el ilerdense Sturz. / FEB

Sin apenas tiempo para celebrar el billete para la Copa Princesa de Asturias, que se disputará el próximo mes de febrero en San Pablo y que casi debe quedar aparcada hasta entonces, ante este Betis que domina la LEB Oro con puño de hierro se presenta un nuevo reto que medirá la creciente racha de los verdiblancos. El viernes llega a San Pablo, para poner el broche a la primera vuelta, el Força Lleida, un equipo joven (refundación data de 2012, tomando el testigo de aquel Lleida Básquet, que jugó en la ACB durante cuatro temporadas) y a la vez todo un clásico en la segunda categoría del baloncesto español, en la que milita desde su nacimiento.

La fuerte defensa es una de las principales características de la escuadra forjada por Jorge Serna, que durante varias temporadas ejerció las labores de segundo técnico en el conjunto catalán y que tomó las riendas del primer equipo a falta de siete partidos para que terminara el pasado curso, y con el que certificó la permanencia. Este férreo trabajo en tareas defensivas permitió al equipo catalán liderar la clasificación de la LEB Oro durante las primeras jornadas de competición, algo tan anecdótico como esperanzador. De hecho, tras 16 fechas disputadas, los ilerdenses ocupan la séptima posición, que daría acceso a los play off de ascenso. Un hipotético gran premio cimentado, principalmente, en una realidad tangible como suponen los buenos guarismos que manejan en contra: los 70,2 puntos recibidos de media por partido suponen la segunda mejor defensa de la competición, sólo por detrás de Bilbao Básket (69,5).

Sólo dos equipos han sido capaces de igualar o superar los 80 tantos a favor en sus duelos ante los catalanes: Palencia, que cayó derrotado (90-80) y Huesca, que venció (85-89). El resto, hasta 14 rivales, se quedaron por debajo de esta cifra. Unos datos que a buen seguro Curro Segura y su staff técnico tendrán en cuenta, pero que no impiden que los ilerdenses lleguen a Sevilla en uno de los momentos más críticos de la temporada, después de encajar tres derrotas consecutivas. Los de Jorge Serna cayeron ante el Peñas Huesca, el Leyma Coruña y el Carramimbre Valladolid, aunque sólo los gallegos fueron realmente superiores en el marcador (73-61). Ante los oscenses y los castellano-leoneses, la diferencia quedó en sólo cuatro puntos (85-89 y 68-72, respectivamente). O lo que es lo mismo, el conjunto ilerdense vendió muy cara su derrota, así que luchará con todo para cortar la racha de derrotas consecutivas, y hacerlo ante uno de los rivales a batir de la competición supondría un auténtico golpe sobre la mesa.

Una dinámica negativa que contrasta a todas luces con la predominante trayectoria del equipo bético hasta el momento, con 13 victorias consecutivas. Ante el Força Lleida, y con visos a intentar asaltar el récord de triunfos seguidos que obra en poder del CB Murcia desde la campaña 2010-11, el plantel de Curro Segura deberá volver a mostrar el viernes su versión más brillante ante un rival que exigirá al máximo, sobre todo en defensa. No en vano, los béticos tienen el segundo mejor ataque de la categoría (84,6 puntos anotados) y deberán volver a demostrarlo en una reválida de auténtico nivel. Pese a todo, debe andar sin confianzas el equipo bético en su duelo ante los ilerdenses. Cualquier despiste puede pagarse caro. Y San Pablo quiere seguir siendo imbatible.

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