Regata Sevilla-Betis La década prodigiosa del Betis en el derbi del Guadalquivir

  • El bote verdiblanco logra su décima victoria consecutiva ante un Sevilla que compitió más que años anteriores

  • Los nervionenses siguen mandando en el palmarés, ahora por 30-24

La tripulación del Betis posa con el 'Cocodrilo', el trofeo José Antonio Muñoz 'Anchoa'. La tripulación del Betis posa con el 'Cocodrilo', el trofeo  José Antonio Muñoz 'Anchoa'.

La tripulación del Betis posa con el 'Cocodrilo', el trofeo José Antonio Muñoz 'Anchoa'. / Juan Carlos Vázquez

El barco del Betis conquistó la LIV edición de la Regata Sevilla-Betis firmando su década prodigiosa. Diez triunfos consecutivos en la clásica sevillana que los nervionenses siguen dominando en el palmarés histórico, ahora por 30-24. Una victoria más peleada que en años atrás, pero en la que acabó imponiendo su mayor potencia y experiencia desde la mitad del recorrido en adelante.

Tras una noche de fuertes lluvias y tormentas, la mañana, con el sol calentando desde primera hora, ofrecía las mejores condiciones posibles para disputar el derbi del Guadalquivir. Sin partido de vuelta. Todo o nada a una carta. A miles paladas y revoluciones. La tensión se respiraba de inicio. El Betis calentaba y practicaba la salida mientras el bote sevillista se colocaba en la línea de salida. Máxima concentración. No en vano, los nervionenses sabían que el inicio era la clave para mantener sus opciones ante un rival experimentado, con más peso y talla. No en vano, por ejemplo, en el Sevilla se estrenaba Pablo Moreno, un chaval de 16 años, campeón de Europa juvenil, que ya rema con los grandes. Por comparar, del otro lado remaba Marcelino García, que a sus 40 años igualó a Fernando Climent y Juan Luis Aguirre como el remero con más triunfos, 14 ya, en 21 ediciones. 

El ocho sevillista, muy renovado, se presentaba más esperanzado que otros años en dar la campanada. ¿La clave? Llegar a la curva de Chapina con opciones. Para ello la estrategia estaba clara. Remar con toda potencia desde el principio para que su rival no se pusiese por delante antes de llegar a ese punto clave. Nervios en los minutos antes de arrancar, con los botes parados esperando a las 10:00 en punto, hora marcada para el inicio. Los timoneles, el verdiblanco Tomás Jurado y el sevillista Jacobo Castiñeira, se miraban de reojo en los primeros metros. Sólo ellos quitaban la mirada del compañero que estaba delante en un inicio en el que los sevillistas lograban una pequeña ventaja con medio barco por delante.

La prueba, al paso por la Torre del Oro. La prueba, al paso por la Torre del Oro.

La prueba, al paso por la Torre del Oro. / Juan Carlos Vázquez

Pero este Betis que está marcando una época es mucho Betis en el Guadalquivir. El Sevilla, ganador este año de la prueba de aspirantes (juveniles) y con un barco que mezclaba experiencia y juventud, tiene un gran futuro por delante, pero de momento el presente es del Betis, que al paso por el Puente de la Barqueta, con cinco minutos de regata en liza, empezaba a meter la proa.

La cadencia de la embarcación nervionense comenzó a bajar mientras el Betis, como un motor, mantenía sus revoluciones sin rebajar la potencia para pasar por la Pasarela de la Cartuja con un bote de ventaja y poniendo agua de por medio. Castiñeira, al timón sevillista, mandaba su bote, compuesto por Pablo Perianes, Manuel Jiménez Attia, Alejandro Vera, Jaime Canalejo, Pablo Moreno, Patricio Rojas, Juan García y Álvaro Romero. Pero llegado el punto clave, Tomás Jurado pegó su bote a la orilla de Sevilla, mientras los sevillistas trataban de reaccionar colocándose detrás de los verdiblancos, aunque Castiñeira reaccionó cerrándose aún más para evitarla estela de agua bética.

Los remeros del Betis y el Sevilla, en acción. Los remeros del Betis y el Sevilla, en acción.

Los remeros del Betis y el Sevilla, en acción. / Juan Carlos Vázquez

Debía reaccionar el Sevilla para tener opciones, pero con los remeros béticos levantando ya la mirada para ver a su rival la regata empezaba a teñirse de verdiblanco. No había fuerzas ya en los remeros nervionenses, que supieron aguantar el ritmo y estabilizar una desventaja que ya no fue a más al paso por el Puente de Triana y el de San Telmo, en una prueba rápida en la que los béticos se impusieron con un tiempo de 18.50 minutos para firmar su década prodigiosa con un bote cuajado de internacionales y mucha experiencia formado Jaime Lara, Marcelino García, Javier García, Marco Sardelli, Antonio Guzmán, Carlos González Buzón, Álvaro Gutiérrez, Daniel Gutiérrez y el timonel Tomás Jurado. Una tripulación hegemónica en los últimos años. 

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