El derbi femenino Betis-Sevilla Un amargo punto como colofón de la fiesta

  • El Betis Féminas y el Sevilla Femenino se reparten las acciones de peligro, los golazos y el protagonismo del histórico derbi disputado en el Benito Villamarín

  • Casi 24.000 aficionados coloreaban el coliseo heliopolitano 

Un amargo punto como colofón de la fiesta Un amargo punto como colofón de la fiesta

Un amargo punto como colofón de la fiesta / Juan Carlos Muñoz

La primera de las fiestas del fútbol sevillano de este sábado de pasión terminó con empate en el derbi femenino Betis-Sevilla.

Reparto de puntos, de protagonismo, de golazos, y la sensación de que se ha dado un paso de gigante en la consolidación del fútbol femenino, con la celebración de un duelo de nivel como un derbi, con todo lo que conlleva, en el Benito Villamarín con más de 23.000 personas alentando en las gradas. Un éxito histórico, que debe repetirse pronto. El espectáculo vivido sobre el césped bien lo merece.

Ese apoyo recibido por las futbolistas es el lado más dulce de la jornada. La cara más amarga es ese sentimiento con el que tanto verdiblancas como sevillistas terminaron el partido, con una sensación profunda de disconformidad con el punto, que no ayuda a alcanzar la cuarta posición en el caso de las jugadoras de María Pry, pero que sí puede significar un paso adelante en la pelea por la salvación en las que están sumergidas las pupilas de Cristian Toro.

Dominio alterno en el derbi

Las primeras dominaron en el acto inicial, acumulando ocasiones y ocasiones hasta maniatar a su rival y hacer que sus opciones de peligro quedaran prácticamente reducidas a cero. Bea Parra, después de una brillante jugada de Virgy, adelantó a las helipolitanas antes de la media hora de juego.

Ese sentimiento amargo también lo comparten las sevillistas, que tomaron el protagonismo en la segunda mitad, con golazo incluido de Karen Araya, e incluso estuvieron con una jugadora más sobre el césped durante los últimos minutos de encuentro después de que la goleadora bética fuera expulsada por ver la segunda cartulina amarilla.

Tras unos primeros minutos de tanteo, fue el equipo bético el que tomó el peso del partido y comenzó a coleccionar ocasiones.

El público llevaba a las jugadores locales prácticamente en volandas y dejaban al equipo sevillista encerrado en su área, buscando un fútbol directo frente a la elaboración propuesta por las locales. Pero como buen derbi, también hubo acciones polémicas. Fue después de una falta botada por Irene Guerrero cuando Van Dongen pidió penalti por un agarrón en el interior del área.

Apenas unos minutos después, ni Priscila ni Bea Parra llegaban por milímetros a una pelota centrada por Nana. Fue la propia Bea quien mandó un aviso antes de su gol. La atacante bética aprovechó una descoordinación de la defensa y una mala salida de Noelia Ramos para intentar picar una pelota que se marchó ligeramente desviada. Pero no desaprovechó la siguiente ocasión que tuvo.

Fue después de que, tal y como ocurriera en el partido de ida, Virgy diera una nueva clase con la pelota tras marcharse de varios jugadores y picar levemente una pelota hacia Bea Parra, que se marchó de su par y cruzó la pelota para ponerla inalcanzable para la meta visitante.

Los buenos momentos del Betis se prolongaron hasta prácticamente los últimos minutos de la primera mitad, en los que el Sevilla comenzó a tener algo más de protagonismo. Una esencia que se mantuvo durante toda la segunda mitad. Toni Payne dio un paso adelante y su equipo lo notó. La faena para ella y sus compañeras es que esa fe de la norteamericana no encontraba la fortuna con sus centros. Pese a todo, la insistencia no encontró premio.

Fue en el ecuador del segundo acto cuando casi se materializó el empate. Maca se internó en el área y mandó un disparo cruzado que impactó en la parte interior del palo. No llegó al rechace Maite, que se lamentó. Intentó responder el Betis, ahora practicando un fútbol más directo, y una pelota larga llegó a Priscila, que casi cuando encaraba, algo escorada, a Noelia Ramos, se dejó la pelota atrás, acabando con todo el peligro.

En un intento de salida de pelota local, Karen Araya robó la pelota, colocó el cuerpo y mandó un zapatazo que se coló por toda la escuadra de la portería defendida por Dolan.

Con el empate, el Sevilla se encontró con una jugadora más después de que Bea Parra viera la segunda cartulina amarilla. Pero fue Van Dongen la que pudo poner por delante a su equipo de haber acertado con el remate desde el área chica que se marchó por arriba, mientras que Paula Perea sacó la caña para evitar que una atacante sevillista rematara prácticamente en boca de gol.

Fue la última gran acción de un partido intenso, disputado, con bellos goles y que debe suponer un paso hacia adelante en la consolidación del fútbol femenino.

Ficha técnica del partido

Betis Féminas: Dolan; Nana, Van Dongen, Paula Perea, Rocío Gálvez, Irene Guerrero, Rosa Márquez, Virgy (Szymanowski, 78’), Laura González (Ana González, 90’), Bea Parra y Priscila (Ana Romero, 83’).

Sevilla Femenino: Noelia Ramos; Pancha Lara, Amparo, Cometti, Maite, Toni Payne, Karen Araya, Raquel Pinel (Maca, 63’), Alicia (Ana Franco, 78’), Olga (Nagore, 56’) y Jenifer.

Goles: 1-0 (27’) Bea Parra. 1-1 (74’) Karen Araya.

Árbitro: González González (orensana). Expulsó por doble amarilla a Bea Parra (76’). Mostró cartulina amarilla a Van Dongen y Cometti.

Incidencias: Partido de la jornada 27 en Liga Iberdrola disputado en el Benito Villamarín ante 23.812 espectadores. Alrededor de 300 aficionados sevillistas en las gradas del coliseo heliopolitano.

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