La diferencia entre ser y estar

rayo vallecano - sevilla · la previa

El Sevilla defiende su cuarto puesto en el incómodo feudo del imprevisible Rayo de Paco Jémez. La adaptación a las estrecheces de Vallecas y al dinamismo del rival serán claves.

Krychowiak, con rostro serio, abandona el autobús para tomar el AVE por delante de Carriço, el presidente José Castro y el consejero José María Manzano.
Krychowiak, con rostro serio, abandona el autobús para tomar el AVE por delante de Carriço, el presidente José Castro y el consejero José María Manzano.
Eduardo Florido

07 de diciembre 2014 - 05:02

A los que, a partir de los años 70 y 80, nos fueron metiendo el inglés como segunda lengua en lugar del más aristocrático francés -ay aquella EGB y aquel BUP- se nos grabó a fuego la importancia del verbo to be. El copulativo del inglés funciona, gramaticalmente, exactamente igual que el copulativo castellano. Pero como la lengua de Cervantes gana en matices a la de Shakespeare, el español tiene dos vertientes léxicas distintas: ser y estar. Para explicar la diferencia entre uno y otro bien vale el partido de hoy. El Sevilla está cuarto en la clasificación, pero quiere ser cuarto después de la Inmaculada. Y serlo continuadamente así que vayan pasando las jornadas. Para ser cuarto, y ganarse el derecho a jugar la Champions, el equipo de Unai Emery debe seguir ganando partidos como el de este mediodía.

No será tarea fácil para el grupo que adiestra el entrenador de Fuenterrabía. Varios son los condicionantes intrínsecos que acompañan a cada visita a Vallecas y a ellos se une el carácter imprevisible que le ha dado Paco Jémez al otrora rústico Rayo Vallecano. El conunto franjirrojo, lejos de afanarse en molestar al huésped que toque en liza cada 15 días en el pequeño estadio del que es propietario busca optimizar el fútbol mediante la conjunción de líneas adelantada y juego combinativo. Eso a pesar del condicionante más grande que conlleva Vallecas, el de la escasez de metros de un terreno de juego que puede presumir de ser el más corto de la Liga y uno de los menos anchos.

Otro de los condicionantes de las visitas a Vallecas es el horario matinal. En el popular barrio madrileño están acostumbrado a acudir al fútbol como el que va a misa de doce y eso, en muchas ocasiones, ha sido un inconveniente para los visitantes de Vallecas. Pero en la actualidad, el Sevilla está más que hecho a un horario que ya es habitual en el resto de los equipos. De hecho, generalmente, ha obtenido buenos resultados jugando a esa hora. O no, porque las dos últimas ocasiones el Sevilla les dio a los suyos sendas decepciones, en San Mamés y ante el Levante.

El curso pasado sí que ganó jugando a esa hora en Vallecas, gracias a un gol de Coke de cabeza a centro de falta de Rakitic. Fue un partido feo, en el que el equipo de Emery supo dejar a un lado la angustia de una pésima racha de resultados, hasta seis jornadas de Liga sin ganar, para adaptarse al horario, la estrechez y la incomodidad del Rayo de Paco Jémez para ganar y enderezar de forma definitiva el rumbo de la temporada.

Aquella mañana, Emery decidió cambiar el perfil de sus centrales: Pareja a la derecha y Fazio a la izquierda. Y el primero se confirmó desde entonces, en el flanco diestro, como un baluarte indispensable del Sevilla.

Hoy será clave la mejoría defensiva de un equipo que tendrá enfrente una línea de tres cuartos ágil, eléctrica... temible a poco que Mbia continúe dando la sensación de que tiene la cabeza en otra parte. El camerunés, en uno de los pocos partidos que jugará antes de marcharse con Camerún a la Copa de África, debe dar el do de pecho junto a Krychowiak y no dejarse robar la cartera ni arriesgar el balón de forma peligrosa en una zona letal. En Vallecas hay menos metros que en ningún lado y una pérdida en esa zona se traduce en peligro inmediato. Será una de las claves del encuentro, así como adaptarse a esas condiciones tan especiales del campo, tal y como solicitó Emery, y no descomponerse ante la movilidad de Aquino, Bueno, en un gran estado de forma y con disparo dentro y fuera del área, y Kakuta en pos de conectar con un Leo Baptistao que estará en su hábitat casi natural.

La composición del once vuelve a ser una incógnita ante los continuos cambios, obligados o por decisión técnica de Emery. Podría repetir con el eje reforzado con Banega e incluir de algún modo a Denis Suárez. Hace falta gente precisa en tan corto espacio. Bacca está en racha goleadora de nuevo y la defensa se refuerza con sus dos laterales más fiables. Es Vallecas y está en juego ser, más que estar, el cuarto.

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