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Un traje con sus costuras

  • El Betis B saca del campo al Villanovense tras disputar un partido muy serio, de equipo hecho La solidaridad, la fe y el acierto, claves del triunfo

A principios de la temporada, el club bético le encomendó a Juan Merino la confección de un traje, un equipo de futbolistas serios e intensos, un conjunto competitivo en suma. Cuatro meses después, el sastre y la sastrería al completo -Pedro Morilla incluido- ya muestra en el escaparate un grupo de jugadores que sabe dónde está, que se muestra rocoso si es preciso, que genera ocasiones de gol y que se luce solidario y unido como las costuras de un traje ante los estirones de un rival.

Traje, lo que se dice traje, se lo hizo el Betis B al Villanovense. Tres goles que pudieron ser más ante un equipo, el pacense, que acumulaba ocho partidos sin perder y que había recibido menos goles que los que menos en la categoría. Claro que si el filial verdiblanco juega cada domingo como lo hizo ayer, pocos adversarios podrían resistir el fútbol de unos canteranos que cada vez lo hacen todo más sencillo y más generoso, con mayor personalidad y pundonor. El vivo reflejo de su muñidor, el técnico linense, que no dejó de dar lecciones de ese fútbol en su etapa como jugador del Betis.

El equipo de Los Bermejales salió al césped vestido de vendaval. Era el regreso de Juan Merino al banquillo y pareció cómo si sus pupilos quisieran impresionarlo. El 1-0 llegó pronto, en el minuto 15, aunque antes ya había avisado el filial en tres ocasiones: un remate de cabeza de José Carlos, un tiro alto de De la Hoz y un disparo raso de Isaac. El tanto fue obra de un ágil Álex Alegría, que midió con la destreza de un lucio el balón que llegó de las botas de Isaac a media altura. Era una jugada de Fabián y Carlos García que fue abriéndose a la izquierda y fue culminada con una media chilena del pichichi.

Tras el gol, el Villanovense quiso estirarse, pero sólo la movilidad de Anxo inquietó las espaldas de De la Hoz y Carlos García, que practicaban una desprendida presión a lo largo y ancho del campo. Antes del descanso, pese a que el ritmo descendió, pudo llegar el 2-0 si Álex Alegría e Isaac hubieran podido empujar una pelota que recorrió la línea de gol tras una defectuosa atajada de un discreto Álvaro Ratón.

Tras el descanso, la desaparición de Fabián y la poca fortuna de Álex Alegría facilitaron la inercia atacante del rival, que nunca hizo percibir un peligro cierto. Sí lo hicieron los arreones de Madrigal, Juanma y Rafa Navarro. Precisamente una jugada de Rafa fue el origen de un saque de banda que él mismo devolvió a Fabián. El juvenil cosió al campo a su marcador con un movimiento de cintura y, de un preciso zurdazo desde el pico del área, pespunteó la red del Villanovense. Si a la solidaridad y la lucha se añaden estas puntadas de calidad, el filial podría pensar en metas mayores.

El partido se agotaba. El Villanovense recortó ventaja en el minuto 87: 2-1, tras un remate de Carlos a la salida de un córner. Cinco minutos después, en el último de la prolongación, un detalle solidario de Carlos García -un maestro con las costuras- favoreció la recuperación arriba del filial. La contra pudo por fin armarse y Marco Rosa remató a placer un pase de manual de Carlos García.

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