En un colegio público de Sevilla Una familia denuncia a cuatro profesoras por mofarse de su hija con autismo

  • La llegaron a comparar con el violador de las Ramblas de Barcelona y a decirle que los adultos con su trastorno terminan en la cárcel

  • La menor, de 7 años, sufrió dos crisis epiléticas por estrés, lo que motivó que los padres introdujeran una grabadora en su mochila

El centro de Dos Hermanas en el que han ocurrido los hechos. El centro de Dos Hermanas en el que han ocurrido los hechos.

El centro de Dos Hermanas en el que han ocurrido los hechos. / Víctor Rodríguez

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La familia de una niña con autismo ha presentado una querella contra cuatro profesoras de un colegio público de Dos Hermanas, que se mofaron e insultaron a la pequeña. La menor, de 7 años, padece un un Trastorno Generalizado del Desarrollo con Trastorno del Espectro Autista (TEA), Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) y epilepsia. Las docentes, según consta en la querella, llegaron a compararla con "el violador de las Ramblas" y a decirle que tenía "el cerebro cascado".

Los hechos ocurrieron en el Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Cervantes de Dos Hermanas, donde la niña se encontraba escolarizada en un aula específica cuyos profesores cuentan con capacidades técnicas para este tipo de alumnos. La menor sufrió dos crisis epilépticas en un breve espacio de tiempo y empezó a mostrar un "comportamiento anormal". Estaba "excesivamente nerviosa" y desarrolló "conductas autolesivas desconocidas hasta la fecha con importantes y habituales mordeduras en las manos".

La querella indica que esta conducta se acentúaba sobremanera cuando la niña tenía que acudir al colegio, "mostrando miedo y un rechazo frontal a acudir al centro escolar". Este miedo desaparecía los fines de semana. Los médicos que atendieron a la menor concluyeron la "incidencia del estrés" como causa de los ataques, y llegaron a recomendar el cambio de centro.

Una grabadora en la mochila

Los padres acudieron al colegio para hablar con las profesoras, que dijeron que no habían observado "absolutamente ningún comportamiento extraño". El 22 de abril de 2019, los padres decidieron introducir una grabadora en la mochila de la niña y pudieron apreciar que ésta se pasaba gran parte del horario escolar llorando, nerviosa y sufría los insultos y las mofas de sus profesoras.

Durante las seis horas de grabaciones se escucha cómo las profesoras, desde el inicio de la jornada, le gritan exasperada y constantemente a la menor, con la que esta forma de comunicación es la habitual. "Hablan despectivamente del trastorno que padece en presencia de la propia niña", añade la querella, que continúa reproduciendo algunos de los extractos de la grabación.

Entre las frases que se aportan están las siguientes: "Esta niña tiene el cerebro cascado", "yo también sé dar golpes", "ya se ha trastocado", "lávate las manos, cochina, que te estoy viendo jugar con los mocos", "en el manicomio de Miraflores había este perfil en adultos"...

Las docentes denunciadas llegan a comparar a la niña con el violador de las Ramblas de Barcelona y le dicen que las personas que padecen el mismo trastorno van a la cárcel cuando son adultos. Todo ello en un "altísimo tono vociferante en el que se identifican expresiones amenazantes y despectivas".

Una práctica "intolerable"

La familia de la niña está siendo representada jurídicamente por Javier Jaenes, abogado de la Fundación Antonio Guerrero. Este letrado aseguró a este periódico que ve "intolerable" este tipo de comportamientos hacia una menor en un aula específica, en la que "el personal debe tener una capacidades técnicas específicas para tratar con estos niños". El abogado considera que los hechos pueden ser constitutivos de un delito de trato degradante y otro de violencia psíquica continuada.

La querella se ha presentado en los juzgados de Dos Hermanas y se dirige contra la directora del centro como responsable del mismo, y contra la logopeda, la monitora del aula específica y la tutora de la menor. Este periódico se ha puesto en contacto con la directora del colegio, que ha asegurado que no tiene constancia de la querella y no ha querido ofrecer su versión de los hechos.

La Junta de Andalucía ha abierto una investigación sobre el asunto. Fuentes de la Delegación Territorial de la Consejería de Educación han explicado que la Junta es conocedora de los hechos, que están siendo analizados por el Servicio de Inspección. Este departamento está elaborando un informe que todavía no ha sido concluido.

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