El Fiscal

Críticas con el estómago

ESTA ciudad es muy proclive a la crítica feroz de carteles y pregones. Nada de lo que asombrarse. Sí sorprende el estómago con el que se escriben algunos mensajes en las redes sociales. Hay particulares que se tiran a matar al autor sin la menor compasión. ¡Qué barbaridad! Pareciera que se trata de auténticos ajustes de cuentas. Incluso hay críticas fundamentadas que se rematan con calificativos gruesos. El personal anda crispado, como si le fuera la vida, la hacienda y el honor en la causa. Y todavía queda mucha cuaresma por delante... Casi lo mejor sería que el pregón fuera sin público. Virtual, como ha dicho don Julio Cuesta. Hay algunos que son peor que un coronavirus. Qué poco sentido del humor va quedando en las cofradías. Ylas redes sociales son eso: puertas traseras de retretes públicos.