El Fiscal

La guasa de los votos en blanco

  • Hay movimientos de oposición que no se paran ni con la pandemia, ni con el calor, ni aunque estemos en pleno julio. Son corrientes cobardonas que desde luego quitan las ganas al elegido

La guasa de los votos en blanco La guasa de los votos en blanco

La guasa de los votos en blanco / M. G. (Sevilla)

De un tiempo a esta parte son la mar de entretenidos los cabildos de elecciones de una sola candidatura. Hasta no hace mucho tiempo, el sentido de la responsabilidad institucional instaba a formar siempre una sola lista para evitar enfrentamientos que dejaran herida la vida interna de la corporación. Que hubiera una sola candidatura era la garantía de paz y estabilidad. Y la pluralidad de aspirantes a hermano mayor auguraba años de difícil convivencia en muchos casos. Pero eso ya se ha venido abajo. Se consolida una práctica cobardona para castigar al candidato que logra presentarse sin rivales:el voto en blanco. El tipo que no ha conseguido formar un equipo propio, o bien le da jindama la posible derrota, se dedica a pedir el voto en blanco. Se moviliza como si le fuera la vida en ello. Casos sonados hubo hace varios lustros incluso en una hermandad potente, pero es que ya se ha convertido en una estrategia frecuente. ¡Cómo se jactan los tíos en los bares de haber metido doscientos sufragios en blanco en las urnas!

Los maquiavelillos morados piensan algo así: “Yo no me presento pero te voy a meter casi tantos votos en blancos como votos a favor para que sepas que estamos en contra, pero la verdad es que no tenemos lo que hay que tener para presentar una alternativa porque perderíamos”.

La cosa alcanza extremos que harían pensárselo al hermano mayor electo. ¿Merece la pena tomar posesión en esas condiciones? Es para responder alto y claro:“Ea, señores, ahí os quedáis con vuestra hermandad que ya estoy yo confinado por mi cuenta en casa con el Netflix”.

¿Cómo va a ejercer el hermano mayor si se sabe de antemano expuesto al pimpampum de cobardones (que rima con blandones) que se amparan en el anonimato y se acodan en las barras de las tabernas?Ha ocurrido en dos cofradías estos días atrás. En las dos con una sola candidatura. Y en ambas se ha registrado un chorro de votos en blanco. Hay movimientos de oposición que no los paran ni la pandemia, ni el calor, ni que estemos en pleno julio.

En la cofradía de Nervión fueron 55 criaturas a votar en blanco. Con sus mascarillas y su distancia interpersonal. ¡Hay que tener ganas! Pero es que en el Buen Fin fueron nada menos que cien los votos en blanco. Y en la Mortaja, 85. En la del Viernes Santo se corrió peligro porque solo hubo 128 votos a favor de la única lista.

El traslado de las puertas El traslado de las puertas

El traslado de las puertas / Juan Carlos Muñoz

Puertas con más de cien años

Las puertas de la capilla de la Quinta Angustia fueron desmontadas en la tarde del viernes para ser restauradas por la empresa Portón y Postigo. La hermandad del Jueves Santo cuenta con este acceso directo a la calle San Pablo y tiene reconocida la propiedad de la capilla en el Registro de la Propiedad. Estas puertas fueron realizadas en 1918 en el taller de Sobrinos de Isidoro Cabrera. Cuentan con 2.409 clavos de forja que serán tratados junto con la madera de pino de Flandes rojo. El proyecto contempla un mes para la realización de los trabajos. La Comisión de Patrimonio avala la iniciativa.

Manuel García

¿Para cuándo la concesión de la medalla de oro del a Hermandad de la Macarena para el gran Manuel García, toda una institución de la corporación incluso antes de ser hermano mayor? Algunos llevan meses preguntándose sobre este particular. Igual que José Antonio Fernández Cabrero acertó al descartar la salida extraordinaria de la Virgen por el 425 aniversario (que no se habría celebrado por la pandemia), debería incluir en la agenda este reconocimiento. Es de justicia.

Cartas de rogativa

Existen procesiones de rogativa como también ha misivas con esta intención. El Consejo se ha dirigido a algunas entidades para que donen los importes de sus sillas a la institución. En un caso ha salido bien la cosa, pero en otro no. El presidente de una entidad respondió que por él no había problema, pero que el dinero de las sillas no era suyo, sino de los socios. Y hay que tener en cuenta que es muy posible que el año próximo nos quedemos sin Semana Santa de nuevo. Lo vamos a tener peor que los sevillanos de 1932 y 1933.

El pertiguero

Primer golpe. Oído en el Consejo: “Yo creo que el Aero ha donado el dinero y que el Real Círculo de Labradores no. Pero te lo confirmo en breve”. Segundo golpe. Oído en Las Lapas: “Pues si se sabe con tiempo que no habrá vacuna ni antiviral para primavera, ¿qué hacemos con el pregón de la Semana Santa? Tal vez sea bueno fijarnos en cómo reacciona el Ateneo con el de la cabalgata, ellos tendrán que pronunciarse primero”. Tercer golpe. Si el Arzobispado no asumirá ningún riesgo con posibles salidas extraordinarias, el Ayuntamiento menos aún. La sociedad actual no comprendería ni la más mínima aglomeración. Y estaría en juego la imagen de la Iglesia. Y ciriales arriba. ¿Quién anunció en marzo que la autoridad eclesiástica preparaba una procesión magna? Algunos deberían reflexionar, tratarse la ansiedad o directamente dejar de inventar. Ahora que se aproxima agosto, algunos deberían abrir un período de reflexión sin quitarse la mascarilla. Sí es conveniente despojarse de la máscara de una vez. Nunca jamás se pensó en semejante disparate. Algo más de seriedad y de mesura en los planteamientos siempre es conveniente. Que después nos toman por chuflas.

Aviso

El Fiscal manda arriar el paso para el descanso de la cuadrilla.

El Lagarto de la Catedral

"Mi querido y siempre inquieto Fiscal, habrás visto lo oportuno que ha sido el decreto de don Juan José sobre las procesiones. Harán falta dos autorizaciones: la eclesiástica y la municipal. Así se blinda la cosa ante posibles aficionados a las prácticas de riesgo. La cosa va para largo"