Daniel Diosdado. Ilustrador “Llevo por bandera a mi tierra en cada trabajo que hago”

Daniel Diosdado. Daniel Diosdado.

Daniel Diosdado. / Pascual (Jerez)

–Y usted dice que iba para biólogo...

–Sí (risas). Bueno, el dibujo forma parte de mi vida desde los tres o cuatro años. Y aunque me tiraba todo el día dibujando, es verdad que pensaba que iba para biólogo, o algo así, hasta que mi profesora Ana me animó a estudiar Bellas Artes, que yo no sabía que existía la posibilidad de hacer del dibujo una carrera. Se lo dije a mi familia y del tirón me animaron a hacer las pruebas, para las que me preparó mi amigo el pintor jerezano David Saborido. ¡Y fui elegido entre más de 700 aspirantes! (ríe) De Sevilla pasé a la Universidad de Valencia, con la beca Séneca, donde me licencié.

–Trabaja para su país, Europa, EEUU, pero confiesa que disfruta mucho colaborando con su tierra, Jerez.

–Sí, he participado este año en diferentes iniciativas en la ciudad como la portada de la revista que editan Diario de Cádiz, Diario de Jerez y Europa Sur, ‘Bocabierta’, que homenajea a la gastronomía, con un cartel integrador en edades, géneros y razas. También he ilustrado recientemente un cartel de la Cátedra de Flamencología sobre un ciclo dedicado a Manuel Ríos Ruiz. Todo lo que sea apoyar a mi tierra e iniciativas de este tipo pues me motivan bastante. Tengo pendiente además la presentación del cartel del próximo Festival de Jerez, que se celebrará en mayo.

–¿Sus clientes le dan libertad a la hora de crear o tiene cierta censura?

–No, gozo de la libertad que me otorgan los clientes, que confían plenamente en mis trabajos. Hace unos años, mientras me iba encontrado en mi estilo y mi lenguaje, tenía que adaptarme a las marcas. Ahora tengo la suerte de que se adaptan a mí. Eso es fruto del trabajo.

–¿Cómo ha afectado la pandemia a su trabajo?

–Pues 2020 ha estado cargado de trabajo, la verdad, ha sido un antes y un después, sobre todo por trabajar con EEUU. Verás, tras mi salida del Ayuntamiento de Jerez hace unos años, me detuve a pensar qué hacía con mi vida: estudiar oposiciones, meterme en una agencia de diseño... Pero yo tenía una espinita clavada y quería dibujar, ilustrar. Y a medida que me lo planteaba, me iba entrando trabajo, y así hasta hoy, pero siempre a nivel nacional, que económicamente es muy complicado. Hay una gran diferencia con otros países, donde te pagan hasta tres veces más que aquí. Desde diciembre de 2019 trabajo con la agencia de ilustradores Rapp Art, para la que he hecho proyectos editoriales para revistas, prensa, magazine, portadas como en The Wall Street Journal, The New Yorker y Claims Magazine. Con esta agencia también estoy preparando una campaña para primavera de 2021 de una conocida marca de cerveza mexicana.

"Esta profesión nos gusta, pero también hay que pagar facturas; no estamos para echar el ratito”

–¿Y qué tal por Europa?

–En España y Europa trabajo para El País, Retina, Líbero, GQ, ... y ahora me han encargado una ilustración para Forbes. He realizado trabajos publicitarios como el diseño de latas de Ponche Caballero. Asimismo, recientemente he realizado la campaña de consumo local y responsable de la Generalitat. El trabajo editorial, de revistas y portadas es un reto porque tienes fechas de entrega muy cortas, algo que engancha, porque el éxito o el poco éxito de mi trabajo es que intento compaginar que gráficamente funcione y que hay un discurso, que se cuente algo. La publicidad tiene su complicación de que te tienes que adaptar a diseños ya predeterminados o packaging de formatos redondos o circulares como las latas.

–¿Qué formato nuevo le gustaría probar?

–El cine. Me gusta el mundo de la cartelería, para el que ya he hecho cosas, pero el cine y las series es algo que me gustaría. También desearía retomar el cómic; tengo un par de proyectos parados. Y a propósito, felicito desde aquí a mi colega Alberto Belmonte, que acaba de publicar junto a El Torres ‘Galdós y la Miseria’. Entre tanto, también estoy impartiendo clases en un curso online de ‘Ilustración Editorial’ que organizan ‘La Galería Roja’ y ‘LAB’ de Sevilla.

–¿Qué necesita la ilustración en este país?

–Yo estoy a caballo entre Jerez y Barcelona, donde tengo también mi sede. Hay bastante trabajo en mi campo, pero todavía los clientes españoles no reconocen demasiado en sus presupuestos esta labor, a diferencia de otros países de Europa. Esta profesión la hacemos porque nos gusta, pero también hay que pagar facturas, hipotecas y demás. No estamos para echar el ratito, es una profesión igual que otra.

–¿Se considera un tipo con suerte?

–Estoy muy satisfecho, he trabajado mucho, sin parar. Y me considero afortunado por vivir de mi hobby y de tener la familia y amigos que tengo.

Tags

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios