Cristina Soria | Periodista y experta en 'coaching'

"Hay veces en las que el miedo nos ayuda a sobrevivir”

La periodista y  experta en ‘coaching’, Cristina Soria.

La periodista y experta en ‘coaching’, Cristina Soria. / Juan Carlos Vázquez

Periodista de vocación, Cristina Soria (Zaragoza, 1975) se hizo popular por su colaboración con sus sesiones de coaching en varios programas de televisión. Con un máster en Inteligencia Emocional, firma varios libros de superación y autoayuda. En total, seis. En el último, Renuévate. Cómo encajar las piezas de tu nueva vida, Soria da las claves a los lectores para encajar las principales piezas de una vida nueva y les enseña a quererse y querer a los demás, compartiendo y buscando nuevas ilusiones.

– El título de de su libro dice claramente Renuévate, no hay trampa ni ni cartón, es toda una orden...

–Sí, al final es más un imperativo que una carta de intenciones. Es ese despierta, espabila, cambia aquellos aspectos en tu vida o entrena esos otros para que ante cualquier situación adversa que aparezca, puede ser otra pandemia o algo más personal, estés preparado para ello.

–En el mismo se incide sobre la necesidad de empezar una nueva vida después de momentos como el que estamos viviendo. ¿Considera que es compatible con el estrés del día a día?

–Yo creo que si tuviéramos menos estrés estaríamos más preparados emocionalmente para cualquier cosa. Es decir, si supiéramos realmente si lo que estamos haciendo es lo que deseamos, si supiéramos aprender a decir que no a ciertas cosas y no comprometernos con más de lo que podemos y si, además, realmente dejamos ciertas parcelas en nuestra vida para cumplir con aquello que deseamos, evitaríamos mucho estrés. Muchas veces nos comprometemos o nos metemos en una vida que que va a una velocidad de vértigo y no somos capaces de parar y en este libro también se invita un poco a eso, a tomar consciencia y ver qué hay que modificar y modificarlo y con ello, estoy convencida que sería más fácil empezar una nueva vida y con menos estrés.

–¿Qué valor tiene de cara a esa nueva vida y después de lo vivido el aceptar las cosas como son, cómo nos llegan?

–Es el primer paso para todo. Ante las actuaciones de cambio que se producen a nuestra alrededor o, simplemente, ante la negativa a unas expectativas que nos habíamos marcado o unos planes que habíamos hecho y que finalmente no se van a poder llevar a cabo, el aceptar la situación tal y como se presenta es el primer paso porque si no se hace cualquier cosa que venga después se va a afrontar con resistencia, enfado, con rebeldía y, en muchas ocasiones, con tristeza, y eso no te permite construir. También hay otra actitud, igualmente dañina, que es la resignación. Ver que tal cosa es la que me toca vivir y resignarse a vivirla sin ninguna reacción. Eso viene acompañado de pasividad y negatividad que te hace dejar de lado aquello que está en nuestras manos desempeñar y que nos puede beneficiar.

–¿Qué importancia tiene marcarse objetivos en la vida?

–En la vida es fundamental saber hacia donde vamos. No tenemos que tener objetivos todos los días. Pero es crucial ir hacia algún lugar y no deambular.

– ¿Vale cualquiera?

–Bueno, tiene que ser real como se indica en el libro tiene que ser medible, es decir, que yo pueda ir viendo si estoy consiguiéndolo, si  estoy avanzando, y saber cuando lo he conseguido. Además tiene que se un objetivo que se alcance en un tiempo determinado porque si no me pongo una fecha va a ser más un propósito. En el libro aparecen diferentes herramientas para ayudarte a definir tus objetivos.

–También habla de emociones en su libro. La alegría, tristeza, asco, miedo, ira y sorpresa aparecen como las seis emociones básicas. ¿Qué podemos hacer para equilibrarlas?

–Las emociones siempre nos dan información de nosotros, de nuestro entorno y de las personas con los que nos relacionamos. Ahora bien, muchas veces a lo que se nos ha enseñado es más a ocultar aquellas que no me gusta sentir como la tristeza, el miedo, el enfado o el asco, pero que son igualmente importantes porque también me están dando información de mí. Lo que tengo que aprender es a gestionarla porque evitarlas no se puede. A lo largo del día, habitualmente vivimos diferentes emociones a las que no les prestamos atención. Si tenemos capacidad de entrenarnos y detectar qué nos están diciendo, qué cosa o qué personas nos las está provocando, cómo las está experimentando mi cuerpo y cómo las gestionamos, ahí es donde aparece el bienestar.

–Precisamente a una de ellas, al miedo, le dedica todo un capítulo en su libro. ¿Cómo tenemos que interpretar esa emoción?

–En primer lugar, no hay que negarse al miedo. Cuando tenemos miedo a una situación, hay que darle el valor que le corresponde y, además, descubrir qué herramientas tengo para vencerlo o, en cualquier caso, ver que hay que huir porque estoy en peligro. Cuando se estudian las emociones, normalmente se enseña a catalogarlas en positivas o negativas, desde el punto de vista de que me guste o no sentirlas. Entonces, es lógico que el miedo, la tristeza o el enfado, que no nos gusta sentirlas, las veamos como emociones negativas. Sin embargo, el miedo también nos permite sobrevivir porque me indica determinadas situaciones en las que mi vida está en peligro. Lo que ocurre es que muchas veces vivimos con miedos de situaciones del pasado o con miedo a cosas futuras, que no han pasado, y que nos hacen vivir con una continua ansiedad. Con el miedo, lo importante es aprender a detectar el miedo real, por así decirlo, el miedo sano.

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