Defensa da por cumplida la misión española en Bosnia
El Ejército se retira tras dieciocho años en el país balcánico, donde dejará a 20 militares para adiestramiento.
"Los habitantes de una ciudad rota tienen ahora un futuro gracias al trabajo de 46.000 soldados españoles". La Bosnia-Herzegovina que se encontró ayer la ministra de Defensa, Carme Chacón, dista mucho de la que le marcó en su visita de 1996 como observadora de la Osce para las elecciones. Entonces, dijo ayer, se le quedaron grabadas "las caras de desolación, la destrucción y las miradas de odio". En el acto de ayer, que pone fin a casi 20 años de misión humanitaria de las tropas españolas en el país balcánico, pudo ver "un pueblo reconstruido, con los refugiados de regreso a casa y con ciudadanos con ganas de salir adelante".
Un corto acto castrense en la base de Camp Butmir fue ayer el principio del fin de la misión más larga de las tropas españolas. Los 140 efectivos que quedan en la zona realizaron un homenaje a los 23 muertos españoles en el país (22 militares y un intérprete) y presenciaron en persona el reconocimiento a cada uno de los 46.176 soldados que han trabajado en algún momento en Bosnia, y que, tal y como se anunció ayer, se han ganado además el Premio Extraordinario de Defensa.
No faltaron elogios a la contribución española a la reconstrucción de Bosnia. Primero en una reunión previa con el ministro de Defensa bosnio, Selmo Cikotic, quien manifestó que era un día feliz "porque España ha puesto de manifiesto su compromiso con la paz en Los Balcanes y con la paz en Europa". Luego, ya en el acto de transferencia de autoridad de la misión europea, el general austriaco al mando de la Eufor, Bernhard Bair, aseveró que la nación española "puede estar orgullosa del sacrificio y el compromiso de sus soldados en Bosnia por tan largo periodo de tiempo". "Este es un momento de tristeza para los que hemos tenido la oportunidad de conocer España, sus soldados y sus policías", apostilló Bair.
El turno a la ministra española de Defensa fue también el de Su Majestad el Rey. El monarca, a través de Carme Chacón, trasladó a los militares españoles su orgullo y enhorabuena "por vuestro trabajo en todo este tiempo, por la altísima calidad profesional y la altísima calidad humana demostrada en cada trabajo". De hecho, recalcó la ministra, la misión en Bosnia le ha valido a los españoles ganarse "el reconocimiento y la admiración que ahora merecen dentro y fuera de nuestra fronteras". Además, no sólo ha servido para levantar un país tras una guerra sino que ha sido fundamental para "la modernización de las propias fuerzas españolas", apuntó la ministra.
A mediados de noviembre, las fuerzas se irán replegando y sólo quedarán en el país unas veinte personas para adiestramiento de las fuerzas bosnias, al mando del teniente coronel Manuel Munguiar. Para la titular de Defensa, esto demuestra que España sigue comprometida en fortalecer las instituciones de Bosnia, y en el apoyo a su entrada en la Unión Europea y la OTAN.
El cariño del pueblo bosnio se pudo vivir también en la posterior visita a Mostar. Su alcalde, Ljubo Beslic, habló de la construcción del puente Starimost, la principal obra española en el país, pero también del "puente de amistad entre España y Bosnia que ha contribuido a que llegara la paz". Por ello, explicó que Mostar ha elegido darle el nombre de España a una de sus mejores plazas, que será rehabilitada en breve.
En ese lugar emblemático se realizaría ayer una ofrenda floral a los 23 caídos españoles con la presencia en el acto de las autoridades locales y de un centenar de niños del colegio Gymnasium reconstruido también gracias a la ayuda española. Además, la ministra pudo hablar con tres alumnos españoles estudiantes de Bachiller en Mostar. "Aquí me tratan muy bien porque soy española", le comunicó una de las estudiantes a Chacón. Mostar fue el centro de gravedad del despliegue de las tropas españolas en Bosnia, hasta que en febrero de 2007 se trasladó a Sarajevo al ponerse en marcha la operación Althea de la Unión Europea y que significó la primera reducción de efectivos.
El brindis realizado en la base de Camp Butmir no hizo más que incidir en lo mismo, en el agradecimiento de los bosnios a la labor española. El jefe del Estado Mayor de la Defensa, general José Julio Rodríguez, y el embajador de España en Bosnia-Herzegovina, Alejandro Alvargonzález, también estuvieron presentes.
Cientos de minas antipersona desactivadas, millones de ayuda humanitaria o miles de convoys son las cifras de la misión en Bosnia. España deja huella con 12 ciudades con placa u homenaje a los españoles. Y aunque en la historia no suelen prodigarse finales felices, dijo Chacón, "hace dos décadas esta tierra parecía estar condenada y ahora la labor española se puede medir en la reconciliación de un pueblo y en el agradecimiento que sus gentes manifiestan a nuestro país". Misión cumplida en Bosnia-Herzegovina "igual que en un futuro daremos por cumplida nuestra misión en Afganistán, Líbano o Somalia", subrayó.
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