Guillena

Los testigos ratifican que el cazador que disparó a un niño en la montería estaba fuera de su puesto

  • Según el organizador de la montería y el responsable de asignar los puestos las medidas de seguridad fueron las correctas

Un coche de la Guardia Civil, junto a la entrada de la finca Las lapas, en Guillena, donde ocurrieron los hechos. Un coche de la Guardia Civil, junto a la entrada de la finca Las lapas, en Guillena, donde ocurrieron los hechos.

Un coche de la Guardia Civil, junto a la entrada de la finca Las lapas, en Guillena, donde ocurrieron los hechos. / EFE

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Continúan las declaraciones de testigos en el Juzgado de Instrucción número 16 de Sevilla por la muerte de un niño de cuatro años de un disparo en una montería en la finca Las Lapas de Guillena el pasado 19 de enero. El ayudante de uno de los rehaleros explicó ante el instructor del caso que el cazador estaba fuera de su sitio y que antes de empezar la montería ya se le advirtió que estaba fuera de su sitio.

"Antes de empezar la montería, se asignan los puestos y se colocan en ellos los cazadores. Después los rehaleros van en los coches y los carritos donde llevan a los perros hasta el sitio donde azuzan a los jabalíes. Uno de los ayudantes de los rehaleros contó que tuvieron que parar los coches porque uno de los ocupantes del primero de ellos tuvo que bajar para indicarle al cazador acusado, L. A. G. que estaba fuera del puesto y que volviera a él", explicó la abogada de la familia del menor, Rosario Serrano que afirmó que los disparos fueron "desde el mismo lugar donde le llamaron la atención al cazador".

Entre los testigos que comparecieron el lunes está el cazador del puesto 4 quien afirmó que el investigado se salió de su puesto, que tenía asignado el número 1, y disparó en dirección contraria a la que debía "situándose encima del cerro" al haber un jabalí en la zona correspondiente al puesto en el que se encontraban el niño, su padre y su abuelo. Los dos cazadores situados en el puesto 2 aseguraron ante el juez instructor que vieron como L. A. G. disparaba desde fuera del puesto 1 y que el niño "en ningún momento se movió de la silla".

La abogada de la familia, que ejerce la acusación particular, mantiene para el investigado la solicitud de homicidio imprudente grave. "El investigado no era el titular del puesto, disparó en dirección contraria y, a la espera del informe de balística, no sabemos si la munición era la permitida o eran postas".

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