Juicios históricos en Sevilla

Huerto del Francés, los crímenes que inspiraron a Machado y al fútbol

  • Fue el primer crimen mediático de España, con reporteros enviados especiales a Sevilla

  • El Rácing de Santander fue apodado Huerto del Francés porque “enterraba” a sus rivales

La revista Museo Criminal publicó una edición especial sobre el Huerto del Francés La revista Museo Criminal publicó una edición especial sobre el Huerto del Francés

La revista Museo Criminal publicó una edición especial sobre el Huerto del Francés

La localidad sevillana de Peñaflor fue escenario de los primeros crímenes en serie del siglo XX en España, que se descubrieron en 1904 pero se habían cometido a lo largo de los seis años anteriores. Dos hombres montaron una casa de juego clandestina y asesinaron a golpes, con la única intención de robarles, a seis incautos acaudalados que acudieron a jugarse su dinero.

Fue el primer crimen mediático de la España contemporánea. Casi todos los periódicos publicaron ediciones especiales y enviaron reporteros a Sevilla.  El refranero se apropió del término y aún llama Huerto del Francés a un lugar donde se cometen muchos delitos. Antonio Machado lo utilizó para criticar el pacto de las grandes potencias para no intervenir en la Guerra Civil de España. 

El campo del Rácing de Santander recibió ese nombre en los años 30 del siglo pasado porque “enterraba” a todos sus rivales.

Los asesinos fueron Juan Andrés Aldije Monmejá, conocido como El Francés porque se había asentado en Peñaflor procedente de la ciudad francesa de Agen aunque eso había sido 22 años antes. En Peñaflor compró una finca con huerto cuyas edificaciones mejoró en pocos años gracias a los préstamos usureros de los que vivía. 

Allí organizaba unas timbas clandestinas que, al parecer, se beneficiaban de la vista gorda por parte de las autoridades. 

Su cómplice era José Muñoz Lopera, encargado de embaucar a comerciantes y viajantes que hubieran recaudado una buena cantidad de dinero en un negocio por la zona. Les convencía de que iban a desplumar a un francés y nada más llegar al huerto les mataban a golpes con una barra de hierro y un martillo.

Croquis del escenario de los crímenes Croquis del escenario de los crímenes

Croquis del escenario de los crímenes

Según calculó la Guardia Civil, robaron a las víctimas un total de 28.300 pesetas.

Ninguna de las familias de los desaparecidos pudieron dar razón de su paradero excepto el último de ellos, Miguel Rejano Espejo, vecino de de la cercana localidad de Posadas (Córdoba), a quien habían visto entrar en el Huerto del Francés.

El 16 de diciembre de 1904 se encontró el primer cadáver en la parte de la finca dedicada a criar conejos, aunque no era el que buscaban. En días sucesivos fueron desenterrados los demás, todos ellos fallecidos de un fuerte golpe en la cabeza y sepultados a un metro de profundidad entre cascotes y cal viva.  

Al conocer las excavaciones, Aldije huyó a Portugal pero se entregó al enterarse de que su esposa estaba detenida. En sus declaraciones judiciales, Aldije y Muñoz se culparon mutuamente. Excepto la última víctima, ninguna otra pudo ser identificada de no ser por la confesión de los  asesinos.

Los fallecidos fueron identificados como José López Almela, Benito Mariano Burgos, Enrique Fernández Cantalapíedra, Federico Llamas de la Torre, Félix Bonilla Padilla y Miguel Rejano Espejo.

Seis condenas a muerte para cada acusado

El juicio se desarrolló en Sevilla entre el  5 y el 13 de marzo de 1906, rodeado de gran expectación y de revelaciones sorprendentes, como un asiduo del casino de Peñaflor que relató que los procesados se saludaban con estas expresiones: “Adiós, palomo ladrón”, “Adiós, gran criminal”.

Cada uno fue condenado a seis penas de muerte por garrote. La Sala de Vacaciones del Tribunal Supremo confirmó la sentencia el 25 de agosto y Aldije y Muñoz fueron ejecutados el 31 de octubre de 1906 en la Cárcel del Pópulo de Sevilla (situada en el actual emplazamiento del Mercado del Arenal).

El funeral se celebró en la iglesia de la Magdalena costeada por los hermanos de la Santa Caridad, que según la tradición asistían a los condenados a muerte en sus últimas horas. 

Hasta una película de destape

Los crímenes del Huerto del Francés dieron lugar en 1977 a una película de “destape” con María José Cantudo y Agata Lys, donde los asesinos no regentaban un casino ilegal sino un prostíbulo.

La cinta fue escrita y dirigida por Jacinto Molina, conocido bajo el nombre artístico de Paul Naschy, que además encarnaba al atractivo francés dueño del prostíbulo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios