Política

Los intensos viernes del PP

  • ¿Quiénes declinaron la oferta para encabezar o formar parte de la lista del PP por Sevilla? ¿Qué puesto quería Juan José Cortés en Sevilla? Las claves del pasado viernes, cuando Casado almorzó en la capital de Andalucía

Zoido, Jiménez Becerril y Casado, en la calle Adriano el pasado viernes Zoido, Jiménez Becerril y Casado, en la calle Adriano el pasado viernes

Zoido, Jiménez Becerril y Casado, en la calle Adriano el pasado viernes

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EN Bruselas no hay tanta melva, las tardes son muy cortas y el sol se recoge casi a la misma hora que los funcionarios de San Telmo. Esta capital del viejo continente no parece el destino más amable para un icono del PP sevillano como Juan Ignacio Zoido, que el viernes (¡qué grandes son siempre los viernes!) se enteró formalmente, en la barra de Trifón, de la permuta que Génova tenía preparada: la intensa Teresa Jiménez-Becerril deja el Parlamento Europeo e irá de número uno por Sevilla a la Carrera de San Jerónimo, y el ex alcalde se convertirá en eurodiputado. El viernes, sí señor, nació el eurozoidismo.

Juanma Moreno, presidente de la Junta y del PP andaluz, hizo un aparte en la barra de para comunicarle a Teresa que se acababa su etapa europea. Fin a diez años de europarlamentaria. Hasta dos testigos dicen que ella se emocionó. En la taberna había tres grupos según los rangos. En la mesa VIP estaban Casado, Moreno (Juanma, no el de Casa Moreno que está en Gamazo), Carlos Herrera, Fátima Báñez y Los Pérez (Virginia y Beltrán). En los otros dos grupos, repartidos entre el interior y el exterior del establecimiento, alternaban Ricardo Tarno, Tita Astolfi, Juan de la Rosa, Carolina González Vigo, Alicia Martínez, Toni Martín, David Paniagua, Rafael Belmonte, Jaime Ruiz, etcétera.

Tarno había sido el primero en llegar a Trifón porque la comitiva del presidente nacional se demoraba y estaban haciendo esperar a Herrera. Es sabido que la impuntualidad es cosa propia de políticos. Báñez se incorporó a la cuchipanda procedente del restaurante Sevilla Bahía, donde estaba con Arenas (Javié). Pero la llamaron para estar con Casado, quien le ofreció ser la primera por Huelva, pero ella dio nones.

Cuentan que Báñez, la ministra que más años ha durado en el Ministerio de Empleo, la que salió con éxito de una reforma laboral y la que se entendía a la perfección con los sindicatos, se olió que tendría que tragar con Juan José Cortes como número dos. Dicen que ella ha captado a la perfección que los vientos del PP soplan ya por otras costas muy distintas a las de Rajoy (“Chichichí”). Fátima pensó eso de “ya estoy yo en mi casa de Pozuelo”, donde, por cierto, las persianas suben y bajan por órdenes de voz.

La clave de Cortés

La gran clave está en que si el PP de Sevilla hubiera aceptado a Cortés como comisionado del Polígono Sur, tal como apretaban desde la calle Génova, la lista por Huelva podría estar hoy encabezada por la ex ministra. Pero los sevillanos han sido rápidos y manejan ya varios candidatos locales antes de que el secretario general Teodoro García Egea (lanzador de huesos de aceitunas) sugiera nuevos nombres. Todos se están dando cuenta de la apuesta de Génova por candidatos mediáticos, de los que tienen relumbrón en los primeros cinco minutos, de los que suponen un intento de colar un triple en el último segundo para intentar ganar el partido de baloncesto, de los que generan tuits ocurrentes para generar simpatías exprés. Algunos cabezas de lista son una suerte de fast food. Sacian pronto, pero tal vez provoquen hambre en breve. Así es la política de hoy. Por eso todos los políticos al uso del PP están con las carnes abiertas. El cambio de ciclo (estilo) es evidente. No hay lugar para la reflexión, sino para el impacto.

Moreno, Casado y Herrera, el pasado viernes en Trifón Moreno, Casado y Herrera, el pasado viernes en Trifón

Moreno, Casado y Herrera, el pasado viernes en Trifón / Juan Carlos Vázquez (Sevilla)

Al cantante José Manuel Soto, que vive unos momentos de esplendor, le tantearon para ir en la lista de Sevilla al Congreso de los Diputados. Declinó el sutil ofrecimiento. Los de Vox ya habían ido antes a por él para ofrecerle la candidatura a la Alcaldía de Sevilla. El PP tanteó como cabeza de lista por Sevilla a José María Pacheco, presidente de Konecta, un discreto empresario con más de 60.000 empleados en el sector de la externalización de procesos. Lógicamente se toparon con su amable negativa. Nadie en su sano juicio se mete a ser diputado nacional si tiene empresas de ese calibre.

En esta situación, el equipo de Casado ha optado por tirar de Teresa Jiménez-Becerril. La comitiva de la mesa VIP de Trifón finalizó el aperitivo y puso rumbo al restaurante Bajo de Guía, en la calle Adriano. “¡Vamos a paso de mudá que es tarde!”, proclamó Zoido ante varios testigos. Allí, Jiménez Becerril, muy preocupada por su orillamiento del Parlamento Europeo, provocó un aparte con el presidente nacional, Pablo Casado, quien le confirmó la decisión. La suerte estaba echada. “¡Herrera, te vamos a dar una exclusiva!”.

No era otra que Teresa se viene para Sevilla y Zoido se marcha a Bruselas. En la mesa con mantel se sentaron Casado, Juanma, Herrera, Teresa, Los Pérez y Zoido. Se pidió arroz, se descorchó el vino blanco y comenzó el jijijí y el jajajá. A Casado le explicaron que es mejor hacer discursos más cortos (aunque sea, que lo es, un brillante orador) con mensajes muy escogidos, que intervenciones muy largas con muchos mensajes.

En el ambiente se percibía ya que a falta del empresario de éxito y del cantante popular, Madrid imponía a Teresa Jiménez-Becerril. De postre, por cierto, torrijas.

El PP de Huelva se vio obligado a esa hora a aceptar a Cortés como cabeza de lista para una institución –el Congreso de los Diputados– donde se acude fundamentalmente a elaborar leyes. Juanma se fue el primero del restaurante. Tenía un compromiso en Málaga. Báñez fue la segunda en abandonar la mesa. Se acabó la política para la onubense, que tiene varias ofertas de la empresa privada. Llega la hora de afrontar el correspondiente estudio de las incompatibilidades. A Zoido le queda el alivio de no exponerse más a las urnas en Sevilla, donde el 2-D quedó por detrás de Juan Marín (Cs). Casado estaba a gusto y aplazó el AVE.

Los consejos de Herrera siempre son importantes. Ricardo Tarno subió y se incorporó a los postres. Teresa pensó, quizás, que lo mejor hubiera sido rematar un ciclo de quince años como eurodiputada, pero... serán solo diez. En el balconcito saetero del Bajo de Guía, con la arboleda de fondo de la calle Adriano, Jiménez-Becerril confirmó su retorno a España, que no implica necesariamente su regreso a Sevilla.

Zoido proclama que está contento y agradecido. Educación se llama. En el fondo, el ex ministro se aburre pronto de cada nuevo destino. O digamos que no le cuesta pasar página. Tiene la inocencia de un niño y, por lo tanto, la permanente ilusión por las cosas nuevas. El Parlamento Europeo es, de entrada, un nuevo reto. Las latas de conservas de melva pueden pasar los controles de seguridad.

¿Quiénes acompañarán a la intensa Teresa en la lista por Sevilla? Tarno, Tita Astolfi, Miguel Contreras... Los nombres son varios. El PP tiene cuatro diputados ahora mismo. Y los pronósticos no son, precisamente, de mejora. Hay arroces que requieren de una lenta digestión. Las tardes en Sevilla anuncia ya una primavera florida cuando el sol es cicatero en Bruselas. Las torrijas, siempre mejor sin miel añadida.

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