Livni tendrá que hacer equilibrios para formar gobierno en Israel

La ministra de Exteriores y vencedora de las primarias en el gubernamental Kadima comenzará de inmediato las conversaciones · Las negociaciones con algunos partidos podrían enemistarla con otros

La ministra de Exteriores, Tzipi Livni, atiendía ayer a los medios informativos en las inmediaciones de su casa en Tel Aviv.
Ana Cárdenes / Jerusalén

19 de septiembre 2008 - 05:03

Tzipi Livni afronta, tras ganar las elecciones primarias de Kadima, partido en el poder, la ardua tarea de conseguir apoyos para formar coalición y convertirse en primera ministra de Israel en sustitución de Ehud Olmert, que aún no ha presentado su dimisión.

Tras conocer su apretadísimo triunfo -por un margen de un 1,1% (431 votos) sobre el ministro de Transportes, Shaul Mofaz-, la titular de Exteriores anunció que comenzará de inmediato a entrevistarse con los líderes de los diferentes grupos parlamentarios para tratar de formar una alianza que la convierta en jefa de Gobierno.

La actual ministra de Exteriores tendrá que hacer equilibrios para lograr el apoyo de unos partidos sin perder el de otros y poder sustentar la frágil coalición que mantiene al Kadima en el poder con 64 escaños sobre un total de 120 o sustituirla por nuevos socios.

Olmert gobierna con una coalición de 29 diputados del Kadima, 19 laboristas, 12 del partido ultraortodoxo sefardí Shas y cuatro del Partido de los Jubilados.

Los religiosos del Shas ya han fijado el precio de su apoyo: el aumento de subvenciones estatales para las familias numerosas, entre las que se cuenta la mayoría de su electorado, una cifra millonaria que supone un importante lastre para el presupuesto estatal.

Aceptar esa condición, sin embargo, podría restar a Tzipi Livni los apoyos de otros partidos, como el Laborista, e incluso granjearle duras críticas dentro del suyo propio.

La nueva presidenta del Kadima es esclava al mismo tiempo de los miembros del partido que le han dado su apoyo y no puede olvidar que sus votantes pertenecen mayoritariamente a ciudades como Tel Aviv o Herzliya, tradicionalmente laicas, empresariales y que generan gran parte de los impuestos que llenan las arcas del Estado.

El ministro del Interior, que también aspiraba el miércoles a la presidencia del Kadima, Meir Shitrit, declaraba ayer que Livni tiene que crear una coalición "sin caer en la extorsión de los ultraortodoxos".

La titular de Exteriores se ha apresurado a citarse con el presidente del Shas, Eli Yishai, con quien tenía previsto encontrarse anoche en Tel Aviv para tratar sobre las posibilidades de colaboración, informó Ynet.

También ha hablado ya con el presidente del Partido Laborista, el ministro de Defensa Ehud Barak -quien precipitó el descalabro de Olmert al exigirle su dimisión por escándalos de corrupción el pasado mes de julio-, que llamó ayer a Livni para felicitarla, aunque no ha trascendido si han acordado una cita.

Livni contará con un plazo de 42 días para formar una nueva coalición desde el momento en que el presidente, Simon Peres, le pida que lo haga, lo que no ocurrirá hasta que Olmert presente oficialmente su renuncia.

El primer ministro, que anunció su dimisión y la convocatoria de primarias acorralado por múltiples escándalos de corrupción, podría presentar su renuncia este mismo domingo, según adelantaron analistas políticos israelíes.

Tras conocer ayer su triunfo, Livni declaró que "la responsabilidad nacional" que le ha otorgado la militancia de su partido hace que "aborde este trabajo con gran respeto", y dijo a sus votantes que "voy hacia adelante con vuestra fuerza".

Desde el lado palestino se ha visto la victoria de Livni como positiva para el proceso de paz, ya que ésta ha dirigido durante el último año el equipo negociador israelí. "Livni está profundamente comprometida con el proceso de paz y esperamos que continúe buscando la paz con nosotros", dijo el asesor de la Presidencia palestina, Saeb Erekat.

Sin embargo, un portavoz de Hamas dijo ayer que estas primarias suponen el primer paso hacia una "nueva etapa" de "agresiones contra el pueblo palestino", según informó la agencia de noticias palestina Maan.

Fawzi Barhoum predijo que Israel seguirá "aislando a los palestinos e ignorando su causa" aunque tenga un nuevo líder, ya que para él todos los candidatos de las primarias apoyan el "establecimiento de un Estado judío extremista". "No esperamos que las elecciones israelíes nos traigan ninguno de nuestro derechos", declaró, añadiendo que las votaciones "no fueron otra cosa que una competición entre los extremistas en las instituciones políticas israelíes", e insistió en que "cualquiera que sea el resultado, llevará a más extremismo".

De ser elegida primera ministra, la titular de Exteriores se convertiría en la segunda mujer israelí en acceder al cargo, que ha sido ocupado exclusivamente por hombres en los últimos 33 años y sólo ha ostentado antes otra mujer, Golda Meir, al frente del Ejecutivo entre 1969 y 1974.

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