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El Polisario teme una "masacre" en el campamento Gdeim Izik

  • Las autoridades saharauis denuncian el "sitio" impuesto por Rabat al asentamiento

El Frente Polisario denunció ayer el "sitio" que las autoridades marroquíes han impuesto al campamento saharaui de protesta de Gdeim Izik, en las afueras de El Aaiún, al tiempo que negó que exista cualquier diálogo entre los coordinadores de la protesta y el Gobierno de Rabat.

Por otro lado, el ministro saharaui de Exteriores, Mohamed Salem Uld Salek, advirtió de que "puede producirse una masacre" en Gdeim Izik y aseguró que Marruecos "estrecha cada vez más el cerco sobre el campamento al que ha cortado el suministro de agua y medicamentos".

En un comunicado, el Ministerio de Información saharaui criticó las declaraciones realizadas el miércoles en Madrid por el ministro de Exteriores marroquí, Taib Fassi Fihri, en las que acusó a la prensa española de distorsionar la realidad y afirmó que Rabat mantiene un diálogo con los responsables del campamento. "El ministro se dedica a intoxicar ya que no hay ningún diálogo desde hace dos días tras el rechazo marroquí a levantar el sitio impuesto al campamento y autorizar el acceso a la prensa y a los observadores extranjeros", afirmó.

El comunicado criticó los motivos de seguridad aducidos por Fassi Fihri para aislar al campamento "ya que la protesta es pacífica y dispone de un perfecto servicio de orden".

"La pretensión del ministro marroquí es hacer callar a la prensa internacional, y especialmente a la española, sobre la situación en el campamento, que se encuentra sitiado por miles de soldados y unidades de la Gendarmería y la Policía", señaló.

Según el Polisario, Rabat intenta "evitar por todos los medios" que la opinión pública sepa que "hoy existe una ruptura total entre la población saharaui y el ocupante, lo que demuestra el rechazo del pueblo al hecho consumado colonial marroquí".

Por su parte, Uld Salek aseguró que Rabat ha desplazado a Gdeim Izik batallones militares completos encargados normalmente de la vigilancia del muro de separación del Sahara Occidental, así como decenas de unidades de la Gendarmería y la Policía y centenares de agentes de los servicios secretos.

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