La izquierda gana en la mayoría de regiones de Italia, pero la derecha avanza
A pesar de los escándalos de Berlusconi, el centro-derecha se hace con dos regiones más.
El centro-izquierda se impuso este lunes en la mayoría de regiones de Italia en los comicios celebrados este domingo y lunes, en los que, a pesar de los escándalos del primer ministro del país, Silvio Berlusconi, el centro-derecha se hizo con dos nuevas plazas.
Con algo más del 50 por ciento de los votos escrutados en la mayoría de las divisiones regionales, el centro-derecha cierra estas elecciones con cuatro regiones en sus manos (llegaba con dos), mientras que el centro-izquierda se queda con siete (se presentaba con los gobiernos de once).
Por lo tanto, todo queda pendiente de los ajustados datos de Lacio y Piamonte, donde el resultado es cercano al 50 por ciento respectivamente, para poder saber si el centro-derecha italiano ha conseguido invertir ese castigo del electorado a Berlusconi que muchos vaticinaban.
Todo, a pesar de que el propio Partido Demócrata (PD), principal formación de la oposición, ya cantara la clara victoria del centro-izquierda con tan sólo las primeras proyecciones de voto, instantes después del cierre de los colegios electorales.
A falta de la confirmación oficial definitiva con el total de los votos escrutados, el mapa de las trece regiones que concurrían en los comicios queda así: el centro-izquierda gana en Liguria, Emilia-Romaña, Umbría, Basilicata, Toscana, Las Marcas y Apulia, mientras que el centro-derecha vence en Lombardía y Véneto -las dos únicas que traía de 2005- más las sureñas Campania y Calabria.
En el Véneto, el ministro de Agricultura, Luca Zaia, de la Liga Norte (LN), se hizo con la victoria con un 59,8 por ciento de los votos, al tiempo que Roberto Formigoni, del Pueblo de la Libertad (PDL) de Berlusconi, conservó la próspera región de Lombardía con un 56,5 por ciento de los sufragios, después de que su lista fuera readmitida tras quedar excluida por un defecto de forma.
Otra región que fue a parar a manos del centro-derecha desde el primer momento fue la sureña Campania, donde Stefano Caldoro se hizo con el 53,4 por ciento de los votos, en una victoria que llega después de que el último gobernador, del PD, Antonio Bassolino, se viera salpicado por los escándalos relacionados con la crisis de las basuras de 2008.
Y también fue clara la ventaja de Giuseppe Scopelliti en la sureña Calabria con un 60,65 por ciento, pero donde el escrutinio ha progresado de modo muy lento (apenas un 10% a las 18.30 GMT).
Las dos regiones entre interrogantes son Piamonte y Lacio, protagonistas de una disputa muy ajustada entre los dos principales candidatos, con vuelcos continuos que hacen que gran parte de la atención de los comicios se centre en ellos.
En el Piamonte, la actual gobernadora Mercedes Bresso intenta mantener el poder para el centro-izquierda y no cederlo ante el aspirante del centro-derecha, Roberto Cota, de la Liga Norte, quien puede ser el artífice de un vuelco de signo político que desde su partido consideran que sería una gran victoria.
El Lacio, la región con un mayor índice de abstención, ve cómo las candidatas de centro-izquierda Emma Bonino y de centro-derecha Renata Polverini mantienen muy cortas las distancias, con cifras que rondan el 50 por ciento cambiando de un signo a otro.
Lo que ocurra en esta región será clave para el análisis político italiano, pues el centro-izquierda puede resistir los efectos del escándalo sexual del anterior gobernador, Piero Marrazzo, y el centro-derecha puede acusar la falta del PDL por la provincia de Roma, después de que su lista quedara excluida al ser presentada fuera de plazo.
Con el líder de la LN, Umberto Bossi, proclamando la desaparición de la izquierda en el norte del país y el principio del federalismo en las regiones que controlen, la verdadera protagonista de los comicios fue la abstención, que en un primer momento pronosticaron como un elemento que podría perjudicar al centro-derecha siguiendo el ejemplo de las recientes elecciones francesas.
El índice de participación en estos comicios regionales fue del 65 por ciento, siete puntos menos que en 2005, y en ellos unos 41 millones de italianos estaban llamados no sólo a votar para trece regiones, sino también para el futuro de cuatro provincias y de 462 ayuntamientos.
También te puede interesar
Lo último