Cultura

Container-Art: el río trae aguas nuevas

  • El Muelle de las Delicias acoge un nuevo y singular espacio expositivo Sus responsables programarán también conciertos y otras actividades para dinamizar el margen del Guadalquivir

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A partir de hoy, los turistas que desembarquen en Sevilla procedentes de cruceros nacionales e internacionales tendrán la imagen de una ciudad consciente de los encantos del patrimonio que le ha dejado la Historia, pero que ante todo tampoco quiere perderse el diálogo con lo contemporáneo. Esa primera impresión se deberá a la apertura, en el Muelle de las Delicias, de Container-Art, la galería que las gestoras culturales Carmen Carmona y Verónica Álvarez inauguran hoy en un sugerente espacio formado por contenedores de mercancías y que se estrena con una selección de algunos de los creadores más destacados de la ciudad, que muestran en este recinto obras nuevas que pueden entenderse como un adelanto de las sendas que recorrerán en sus exposiciones para la próxima temporada.

La apasionante indagación en el color que realiza Manuel Salinas, la fascinación por las geometrías de Pepe Barragán, los sutiles paisajes y bodegones de Lalo de la Paz, las esculturas de Luis Medardo o el expresivo universo propio de Manolo Cuervo conviven en la colectiva Arte en el río, que se verá hasta principios de mayo, con piezas de autores más jóvenes como Fernando Clemente, Cristóbal Quintero o Norberto Gil. Una serie que completan Félix de Cárdenas, Fernando Barrionuevo, Javier Buzón, Ricardo Casstillo, Fernando Baños o Javier Parrilla, un equipo que casualmente sólo está integrado por hombres. "Pero que conste que en septiembre reuniremos a algunas de las artistas andaluzas más interesantes, como María Cañas o Pilar Albarracín", apunta Carmen Carmona antes de posar frente a una de las obras más deliciosas del catálogo, una creación de José Manuel Pérez Tapias en la que un personaje tumbado parece disfrutar de la paz que inspira la proximidad del río, que se aprecia desde los ventanales de la estructura que ocupa Container-Art.

Carmona y Álvarez llevan "25 años en esto" y conocen las dificultades del sector: la primera cerró la galería que llevaba su nombre y la segunda se fue... "al bosque", bromea en referencia al centro que abrió en Valdelarco, ValdelArte, donde los artistas proponen intervenciones en la naturaleza. A pesar del nefasto panorama de la actualidad -"si no hay fondos y no hay apoyo institucional, el país se inmoviliza; no se dan cuenta de que la cultura es industria", se quejan-, las dos especialistas esquivan el desánimo imperante para intentar transmitir otro espíritu más vitalista. "Queremos que esta parte del muelle sea una zona lúdica, que haya también conciertos, otras propuestas culturales", señalan sobre las posibilidades de la orilla del Guadalquivir, a la que quieren imprimir el dinamismo del que gozan otras ciudades fluviales como Londres, París o Budapest. Quieren que las distintas actividades programadas atraigan al público y animen a éste a superar la "barrera psicológica" que a menudo provocan los enclaves diferentes.

Intuiciones, en todo caso, no les faltan a las responsables de Container-Art: en mayo quieren aprovechar la celebración de la Feria -la galería coge prácticamente de paso en el camino al Real- para brindar una perspectiva inesperada de algunos tópicos -la mujer y el flamenco, el toreo- gracias al talento de la grabadora Adela Miejimolle y el pintor Chema Rodríguez. Y entre otros objetivos que se marcan para el futuro próximo Carmen Carmona y Verónica Álvarez se encuentran el dar más cabida a la escultura en sus exposiciones -la amplitud del espacio, con una sala de 380 metros cuadrados, es "una maravilla" para ello-, y también "acercar a otros autores de Andalucía a Sevilla". Como esos contenedores que conforman su original silueta, Container-Art parece albergar mercancías de peso para encarar su nueva e ilusionante singladura.

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