Cultura

Los 'fans' homenajean a Prince a la espera del resultado de la autopsia

  • El medio que dio la noticia asegura que el artista fue ingresado por sobredosis seis días antes de morir

Miles de seguidores de Prince, fallecido el jueves a los 57 años por causas que aún se desconocen, se reunieron durante la pasada madrugada en Minneapolis -la ciudad natal del músico- para llorar la pérdida de un artista y un icono global que con su estilo imaginativo y único inspiró a distintas generaciones desde su irrupción a finales de los años 70 y su prodigiosa explosión en los 80, la década en la que su talento brilló con más intensidad.

Las autoridades de Chanhassen, la ciudad del estado de Minnesota donde residía la estrella, confirmaron en la tarde de ayer el comienzo de la autopsia. "Llevará varios días reunir los resultados y el análisis toxicológico completo probablemente se demore semanas", advirtió la oficina forense. Las especulaciones, sin embargo, corrían ya desde el mismo día del fallecimiento del artista, encontrado muerto en el ascensor de su mansión.

Seis días antes del deceso, Prince fue hospitalizado por sobredosis de estupefacientes, según publicó TMZ, el mismo portal digital especializado en cotilleos sobre famosos que se adelantó a todos los demás medios para informar del fallecimiento. Según esta web, la hospitalización se produjo el día 15 en el Estado de Illinois, concretamente en la ciudad de Moline, donde el avión privado del artista, que volvía de un concierto en Atlanta, tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia.

Fuentes de su entorno hablaron de un episodio de gripe, pero el portal digital, que cita numerosas fuentes anónimas, insiste en que Prince recibió en el hospital "una inyección salvadora" que suele suministrarse para contrarrestar los efectos de las drogas opiáceas. De acuerdo con esta versión, los médicos aconsejaron al músico que permaneciera en el hospital durante 24 horas, pero sus representantes, al ver que no había disponible ninguna habitación privada, decidieron marcharse tres horas después del ingreso.

A la espera de que se aclare definitivamente qué ocurrió con exactitud, numerosos fans del músico se concentraron delante de su residencia horas después de la fatal noticia. Las puertas de ese enorme recinto, que Prince usaba como residencia y estudio de grabación permanente, se llenaron de flores y emotivos saludos de despedida. Otras miles de personas eligieron recordarlo de otro modo, recordando y tocando su electrizante música en las calles céntricas de Chanhassen, la ciudad donde vivía desde hacía años, y de Minneapolis, en la que nació. En esta última la gente cantó su mayor hit, Purple Rain, en las inmediaciones de club First Avenue, donde se rodó en 1984 buena parte de la película del mismo nombre, mientras que puentes y edificios en toda la ciudad se iluminaron en color púrpura para homenajear a su ilustre hijo.

Los homenajes se sucedieron por todo el país. En Nueva York se le brindó un tributo en el icónico Teatro Apollo de Harlem; y en la misma ciudad, pero en el East River en Brooklyn, el cineasta Spike Lee convocó una multitudinaria fiesta al aire libre donde sonaron ininterrumpidamente canciones de Prince. Los Ángeles, Nueva Orleans, Boston y San Francisco fueron algunas otras de las ciudades en cuyos monumentos y calles brilló, en honor a uno de los mayores y más singulares talentos de su generación, el color púrpura.

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