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Análisis

Antonio Sempere

La República

Se sintoniza el primer episodio de las series para después verlas a la carta

Luz verde para la serie La República. Después de más de seis años en la nevera la serie de producción propia de TVE vuelve a la parrilla de La 1. Lo que debe haber sufrido el jefe del área de ficción de la casa, Fernando López Puig, con este parón en la emisión.

Lo vi con mis propios ojos en alguna rueda de prensa de pasadas ediciones del FesTVal de Vitoria. Era cosa de los de arriba. Y con los de arriba delante en la comparecencia ante los medios, poco podía decir él. Se emitirá próximamente, anunciaba. Año a año. Pero no podía concretar más. El mismo argumento arguyó cada vez que el Defensor del Espectador le conminaba a responder a la audiencia. Pero finalmente La República se va a emitir antes de que acabe este 2018.

Otro cambio en el prime time de La 1: Estoy vivo pasa al lunes. Mucho han tardado en mover ficha y quitar del mapa El continental, la serie de Frank Ariza que desde su primer minuto olió a chamusquina. Aquello no funcionó en ningún momento. Y cada capítulo emitido lograba un nuevo récord a la baja. Así hasta cuatro.

Las ficciones, por lo general, no están funcionando como antes. Sucede con Estoy vivo y Cuéntame en La 1, pero también con Presunto culpable en Antena 3 o Vivir sin permiso en Telecinco. La audiencia sintoniza el primer episodio para curiosear y después decide verlos a la carta. Así las cosas, los platos fuertes de las cadenas son los programas evento en directo o en falso directo. En la 1, OT y Masterchef. En A-3, Tu cara me suena. Y en T-5 el líder absoluto, GH Vip, que mantiene hipnotizada a casi la tercera parte de la audiencia nocturna, con apabullantes 30% de cuota. Estos datos explican por sí solos por qué la tele está como está.

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