Visto y Oído

francisco / andrés / gallardo

Cabestrillo

SI a Pablo Motos se le rompe el tendón del bíceps todo su equipo, todos a una, se pone un cabestrillo para dar la bienvenida a la nueva temporada. De lo inoportuno siempre surge una opotunidad. El Hormiguero ha regresado aunque en este verano no se marchó, ya que aprovecharon una remesa de reposiciones sin editarlas ni una mijilla. La guarida vuelve en sesión continua, tal como se fue, porque a Motos, aunque ande algo maniatado, le sustenta un equipo entusiasta. Qué más da que el valenciano se afane en ser el centro de todo cuando, por la fuerza centrípeta, tiene una paisaje divertido y unos invitados que se suelen entregar a la causa de divertirse mientras cuelan con garbo su cacho de promoción.

Después están Pilar Rubio o Anna Simón, bellos complementos que están por debajo de la media del programa, pero al público adolescente y tuitero, el más leal a Trancas y Barrancas, les encanta estas lánguidas presencias femeninas. La noche de Antena 3 mantiene así su músculo con Pablo Motos aunque vuelven a tener una temporada dura para mejorar las cifras en prime time. Ya por lo pronto cuentan en el puente de mando con Marron o con El hombre de negro, para reconducir a la audiencia despistada por las vacaciones.

El vídeo de cameos de este año, a lo Aterriza como puedas, ha sido estelar pero más flojo que en otras ocasiones, con una riada de gags al estilo de la película setentera y sin concesiones a la ternura, como en otros años. El Hormiguero es el espacio de entrentenimiento que está más en forma de toda la parrilla española, egos algo irritantes aparte. Hace reír y hace sorprender, aunque sea a veces con chistes trillados.

Tags

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios