La ventana

Luis Carlos Peris

Kafkiano asunto el de las incomunicaciones

VIVIMOS de milagro es pensamiento que en voz alta prodigaban nuestros mayores y la verdad es que aunque la experiencia es la ciencia que se adquiere cuando prácticamente no sirve para nada, cierto es que la vida pende de un hilo. Es, habitualmente, un hilo finísimo que igual de fácilmente se rompe que se traspasa. Cuando el incendio de Santander acudieron bomberos de Oviedo, de Bilbao y de Burgos para ayudar a sofocarlo, pero cuando llegaron a la capital cántabra, horror, vieron que sus mangueras no podían acoplarse a las bocas de riego porque sus pasos de rosca eran diferentes. Pues en esta Sevilla del siglo XXI, dos guardias fueron casi linchados porque en la zona de los hechos les fue imposible comunicar por radio. Y hay más sombras en la ciudad, y alguna de ellas está catalogada de alto riesgo para el orden y el concierto. Caso similarmente kafkiano al de las bocas de riego santanderinas.

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios