La Sevilla carmelitana

Sevilla es carmelitana no sólo por el mar, sino porque aquí quedó anclada la fe de Teresa y de Juan de la Cruz

Hoy es el día grande del Julio Carmelitano, que como todas las devociones de Sevilla se ha quedado sin procesiones. Por culpa del coronavirus, naturalmente. Pero no sin cultos. Nunca se quedará la Virgen del Carmen sin el recuerdo y el amor de sus devotos sevillanos, que son muchos. Aún hoy, a pesar de las dificultades de la vida conventual, Sevilla mantiene un pleno carmelitano con cuatro conventos: frailes del Santo Ángel (carmelitas descalzos) y el Buen Suceso (carmelitas calzados) y monjas de Las Teresas (carmelitas descalzas) y Santa Ana (carmelitas calzadas). Por las collaciones históricas de la Magdalena y San Pedro, de Santa Cruz y San Lorenzo, se mantiene viva la huella. Prendió la semilla que en su día dejaron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, que acudieron a Sevilla a finales del siglo XVI para las fundaciones.

Algunos templos carmelitanos desaparecieron, como el convento Casa Grande del Carmen (calzado), en la calle Baños, saqueado durante la invasión francesa en 1810; o el convento de Los Remedios (descalzos), fundado en 1574, apenas 13 años antes que el Santo Ángel. La calle Monte Carmelo evoca aquel convento. Pero la devoción a la Virgen del Carmen se mantiene. Ella es la Estrella de los Mares, y Sevilla es una ciudad marinera, aunque su mar sea fluvial hasta la desembocadura del río en Sanlúcar de Barrameda, por donde empezó la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano. Sevilla es carmelitana no sólo por el mar, sino porque aquí quedó anclada la fe de Teresa y de Juan de la Cruz, que sigue viva, contra vientos y mareas.

Hoy no saldrá ninguna procesión de la Virgen del Carmen. En estos días han celebrado novenas en los cuatro conventos carmelitanos (Santo Ángel, Buen Suceso, Las Teresas y Santa Ana), como también en el Carmen de San Leandro. Sí, novenas de nueve días y con calor, que muchas hermandades redujeron con el tiempo. Y cultos diversos a la Virgen del Carmen de Calatrava, San Gil, Santa Catalina, Su Eminencia, el Puente de Triana (en la O), Nervión (en la Inmaculada) … Y, en Omnium Sanctorum, con la Virgen del Carmen de penitencia (antes llamada Dolorosa), que conmemora su XXV aniversario.

Por toda Sevilla, por el centro y la periferia, por los barrios históricos y los residenciales, por conventos y parroquias… La Sevilla carmelitana (la de Juan y Teresa, la de los descubridores y los marineros) sigue viva. Más se siente y se aprecia en estos tiempos de la prueba, cuando la Virgen mantiene la promesa de salvación que simboliza con su escapulario.

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