José Manuel Menudo / Profesor De La Universidad Pablo De Olavide

El peor agosto para la industria desde 2002

SEGÚN el Índice de Producción Industrial de Andalucía, elaborado por el Instituto de Estadística de Andalucía, el pasado mes de agosto la producción industrial andaluza descendió un 11,5% respecto al mismo mes del año pasado. El dato no es simplemente un revés coyuntural que nos deja el peor agosto para la industria andaluza desde el año 2002. Considerados los primeros ocho meses del presente año, la producción industrial de Andalucía ha descendido un 6,8% respecto al mismo período de 2007. Como observamos en el gráfico, desde el año 1998 la industria andaluza venía incrementando su actividad hasta alcanzar su cima en julio de 2006.

Es en ese momento cuando se inicia una desaceleración industrial caracterizada por su carácter general, ya que todas las ramas de actividad reducen su actividad por igual. Concretamente, el pasado mes de agosto se produjo una disminución del 7,5% para las manufacturas, del 14,7% en la producción y distribución de energía, del 22% para la industria extractiva.

Por tanto, la explicación debe ser general y no por un problema concreto en una rama. La industria no cambió su tendencia de crecimiento por la crisis financiera que se inició el verano pasado en EEUU con las hipotecas subprime. Varias circunstancias habrán tenido efecto, aunque cabe destacar que la desaceleración industrial coincide con el incremento de la inflación de aquel verano.

Desde agosto de 2006, cuando la inflación era del 2,2%, los precios tomaron una deriva alcista que alcanzó una cima del 5,3%. Todos los países de nuestro entorno tuvieron un comportamiento similar puesto que el precio del petróleo elevó la inflación por doquier, pero para nuestra industria el daño fue mayor. Nuestra inflación ya era demasiado alta y un mayor crecimiento de los precios fue un lastre para la competitividad industrial. Los productos industriales nacionales resultan caros en España y fuera más, por la apreciación del euro.

La industria es una actividad especialmente sensible a estas pérdidas de competitividad vía precios, pues no puede compensarlas con la misma facilidad que otros sectores (vía localización, fidelización de clientes,…). Si sumamos la actual desaceleración del consumo familiar (las tasas de variación interanuales decrecieron un 9,5% en los bienes de consumo), la industria restringe su producción y empieza a crear desempleo. Agosto se "llevó por delante" 2.170 trabajadores en Andalucía, elevando el número de desempleados del sector en un 4%, según los datos del INEM.

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