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Las sillas en la confrontación

Espadas tiene la oportunidad de mediar o de presionar. A no ser que eluda enfrentarse con María Jesús Montero

El IVA de las sillas y palcos se ha colado en la confrontación política. La Junta ha entrado al trapo, a sabiendas de que es un asunto polémico en Sevilla y otras ciudades andaluzas. Por ello, el consejero de Hacienda, Juan Bravo, ha pedido a la ministra, María Jesús Montero, una reunión entre representantes de la Junta y el Gobierno, a fin de negociar la rebaja del IVA al tipo reducido del 10%. Es decir, que el IVA de las sillas y palcos se añade a la financiación autonómica, a las dificultades para endeudarse y otros asuntos pendientes que enfrentan al PP y Ciudadanos con el PSOE. Es lo que se conoce como la confrontación.

El Ayuntamiento de Sevilla, donde gobierna el PSOE, se encuentra con el paso cambiado. El alcalde, Juan Espadas, anunció que hablaría para que se apruebe esa reducción. Sin embargo, ahora ha sorprendido, al decir que será difícil rebajarlo al 10%. ¿Por qué? ¿Acaso la cultura y los espectáculos no lo abonan reducido? Juan Espadas tiene la oportunidad de mediar, o directamente de presionar. A no ser que eluda enfrentarse con María Jesús Montero, por intereses de partido.

En el Consejo de Hermandades y Cofradías, el presidente, Francisco Vélez, y el tesorero, Alejandro Marchena, siguen este asunto discretamente y son conscientes de que hay peligros en el horizonte. Ya han aplicado el IVA del 21% (la diferencia, si se rebaja, sería devuelta a los abonados), pero ellos mismos recusarán esa declaración cuando la presenten. Se oyen comentarios, en el sentido de que el Consejo saldrá ganando, pues restaría la deducción del IVA en sus declaraciones de otros pagos. Al final, podría resultar beneficioso. Los abonados no han renunciado y se han tragado la subida del IVA. Así que la desgracia es relativa. Se quejan, pero con resignación.

Hay otros riesgos, que son los más preocupantes y temidos. Entre ellos que la SGAE pretenda cobrar derechos de autor por la interpretación de marchas en la carrera oficial, si se considera que es como un espectáculo. Entonces se entraría en una conflictividad indeseable. Por otra parte, recuperar el chollo fiscal conseguido a principios de siglo, por la mediación de Javier Arenas, se estima utópico, ya que el Ministerio puede cambiar las normas fiscales, que no son inamovibles.

El Consejo es partidario de negociar la rebaja. En ese contexto, todas las partes deben buscar una solución que aporte garantías y estabilidad para los próximos años. Colocar a las sillas y palcos en la agenda política sólo se entiende para zanjar el caso. Pero crear agravios, o confrontar por interés político, no tiene sentido.

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